Este miércoles, 26 de marzo, el arzobispo de Burgos ha mantenido un encuentro con los últimos sacerdotes incorporados al presbiterio diocesano, en la que es la segunda cita de las tres que la Vicaría para el Clero organiza a lo largo del curso, y que ya se están convirtiendo en tradición.
El Burgo de Osma ha sido el escenario de ese encuentro de Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa con los sacerdotes ordenados en los últimos diez años. Y lo ha sido por un doble motivo. Primero, porque estas convivencias –que suelen realizarse en lugares icónicos de la archidiócesis y, con cierta frecuencia, en las provincias limítrofes– nunca se habían celebrado por esa zona todavía. Y en segundo lugar, porque la figura del beato Juan de Palafox y Mendoza atrae la atención de los sacerdotes.
Una vez en El Burgo de Osma, el arzobispo ha presidido la misa en la capilla del Seminario. Tras la celebración eucarística, se ha realizado un encuentro con los seminaristas menores de la diócesis de Osma-Soria, y tras él una charla sobre la figura del beato Juan de Palafox y Mendoza, que les ha dirigido Jesús Alonso Romero, antiguo alcalde de El Burgo, historiador y buen conocedor de la figura del beato. Un sacerdote, obispo y, finalmente, beato que, con honda espiritualidad, transmitía a los feligreses, sacerdotes y obispos cómo tenían que vivir cada uno su condición y les animaba a hacerlo desde una profunda unión con el Señor.
Después de la charla sobre la figura del beato, los sacerdotes jóvenes, acompañados de Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa y del vicario para el Clero, Miguel Ángel Díez Villalmanzo, han realizado una visita a la catedral de Osma, también guiados por Jesús Alonso. Allí han podido visitar las diferentes capillas que componen la seo burgense, deteniéndose especialmente en el sepulcro de san Pedro de Osma y en la capilla dedicada al beato Juan de Palafox, donde se encuentra el Santísimo.
Al concluir la visita a la Catedral, han dado un paseo por el centro de El Burgo, visitando la Plaza Mayor y el Hospital de San Agustín, antes de volver al Seminario, donde han disfrutado de una comida fraterna con la que han puesto fin a este encuentro.