
La archidiócesis de Burgos y su arzobispo, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, lamentan la tragedia provocada por el accidente ferroviario ocurrido este domingo, 18 de enero en Adamuz (Córdoba), que se ha llevado tantas vidas humanas, dejando multitud de heridos y provocando un profundo dolor en tantas personas y familias.
El arzobispo reza fervientemente por el descanso eterno de los fallecidos, por la recuperación de los heridos y del dolor y aflicción causado a tantas personas y familias, y pide al Señor que les dé consuelo y fortaleza en estos difíciles momentos.
La archidiócesis y el arzobispo envían su oración y manifiestan su comunión fraterna con los pastores y los fieles de las diócesis de Córdoba, Huelva y Málaga.






