TT Ads

«El museo más grande del mundo» decía un eslogan de campaña promocional de Castilla y León hace unos años. Que el patrimonio está vivo lo corroboran casi 10 millones de turistas anuales que pasean por nuestra comunidad. Burgos es una de las provincias más atractivas con una cifra que ya supera el millón y medio. Estos datos, que resuenan estos días en FITUR, evidencian también el esfuerzo de la archidiócesis de Burgos por conservar sus templos, tenerlos abiertos y accesibles y acoger a los visitantes. La labor de sacerdotes y voluntarios de las diferentes parroquias hacen posible que más de 200 templos estén abiertos al turismo con algún tipo de registro de datos y evolución.

Los espacios con más tirón siguen siendo la Catedral, con 448.096 visitas; el Monasterio de Santo Domingo de Silos, con 68.432; y la Cartuja de Santa María de Miraflores, con 66.854. Muy de cerca le sigue el Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas, con 55.118 visitantes. Es relevante destacar que uno de los parajes más atractivos sea la ermita rupestre de San Bernabé, con 67.614 visitas en 2025.

Las Merindades es uno de los lugares con más proyección, gracias a las rutas del románico y a la biodiversidad que lo envuelve. Referencia prioritaria es San Salvador de Oña, con 25.985; y el Monasterio de Nuestra Sra. de Rioseco con 20.000 visitas. Ambas cuentan con página web que recoge al detalle horarios y actividades a lo largo del año. Los valles de Valdivielso y Manzanedo nos recuerdan que el Ebro se puede contemplar desde joyas como El Almiñé, con 2.105 visitas; San Miguel de Cornezuelo, con 711; o la iglesia de Crespos, siempre abierta, con 1.914 visitas. El atractivo del románico se une también a los ‘Pueblos Bonitos’ como es el caso de Puentedey con 7.289 visitantes en la iglesia de San Pelayo y o la de San Vicente de Frías que entre los miles que visitantes, 2.525 recibieron la sonrisa de su sacristán. Pronto lo será Poza de la Sal, cuya iglesia de San Cosme y Damián fue visitada por 525 turistas. Otros tesoros románicos como Escaño, con 291; Butrera, con 100; o Moradillo de Sedano, con 605; aún son ignotos para muchos turistas. Las poblaciones más grandes como Medina de Pomar tienen un ligero descenso con relación a 2024: la iglesia de la Santa Cruz fue visitada por 1.076 turistas, mientras que el Cristo yacente de Gregorio Fernández en el Monasterio de Santa Clara recibió 3.170 visitas, un 30 por ciento menos que el año anterior. Las vidrieras de la iglesia de Santa Marina de Villarcayo fueron visitadas por más de 4.400 personas. El Valle de Losa y la famosa proa de la ermita de San Pantaleón contó con 450 visitas y Pancorbo sigue abriendo la Iglesia-Museo de Santiago con algo más de 1.000 visitantes. La colegiata de Santa María de Valpuesta, ahora con estupenda carretera, sigue creciendo alcanzando las 3.893 visitas y el ‘Pueblo Bonito 2025’, Santa Gadea del Cid, con 3.607.

Las ‘Catedrales del Noroeste’ cuentan con un proyecto denominado Ars Stellaris que permitirá realizar una visita virtual a catorce iglesias BIC de la zona. De momento, el mayor tirón viene propiciado por el Camino de Santiago. Castrojeriz ha recibido a casi 10.000 visitantes entre sus dos iglesias. Números importantes encontramos en Villaveta, con 2.756; o Castrillo Motajudíos, con 577. Lejos del Camino, pero dentro de Ars Stellaris, encontramos Sasamón con 4.200 visitas, mientras que Villamorón, con 870; o Villegas, con 532; crecen año tras año. El museo de Villadiego y la iglesia de San Lorenzo no llegan a mil visitas. Son los que visitan el extraordinario pórtico románico de Rebolledo de la Torre para rezar ante San Julián y Santa Basilisa. Otro lugares con tirón son Los Balbases, con 1.975; o Grijalba , con 950. Las iglesias de Castrojeriz y Melgar de Fernamental acogieron la experiencia inmersiva Nebulosa en el mes de agosto con la presencia de un más de 1.000 visitantes.

‘Las Catedrales del Arlanza’, protagonistas del proyecto europeo Expedición al Medievo 4.0, aún recogen datos muy exiguos: Villahoz, 270 visitantes; Santa María del Campo, 1500; y Mahamud, 350. Al Monasterio de Silos, con 68.432 visitas —5.000 menos que el año pasado—, debemos añadir el de Villamayor de los Montes, con 955 visitas; y dos de las referencias más importantes: las colegiatas de San Pedro en Lerma, con 17.960 visitas —que experimenta una subida del 20 por ciento y un 125 por ciento con relación a 2023— y la de San Cosme y San Damián en Covarrubias, que mantiene sus 30.000 visitantes entre museo e iglesia.

Ya en La Sierra, destaca la ermita visigoda de Quintanilla de las Viñas con 2.300 visitas y las románicas de Vizcaínos, con 220; y Lara de los Infantes, con 150. Esta zona se ha adherido al programa de la Diputación Te enseño mi pueblo.

En la Ribera del Duero, un 30 por ciento más de visitantes eligió Vadocondes y su magnífico proyecto de restauración del órgano, con 3.010 visitas. También experimentó un crecimiento del 30 por ciento el Museo de San Juan de Aranda de Duero, con 3.489 visitas. Santa María la Real de Aranda contó con 8.500 visitas; Peñaranda, con 3.200; Caleruega, con 2.500; y Roa, con 1.005. El efecto de la «Petra española» todavía sigue vigente en Gumiel de Izán, que cuenta con 9.000 visitas. El Monasterio de La Vid, que baja un 8 por ciento, alcanzó los 9.821 visitantes. El proyecto Ars Museorum está animando a todas ellas hacia una gestión conjunta.

En la ciudad, más allá de la Catedral y los monasterios, el Museo del Retablo sigue siendo el espacio más visitado con 24.182 turistas. Destaca su proyecto cultural Retablo: Sonoro con más de 1.500 participantes.  Muy cerca le sigue San Gil, con 23.345; y San Nicolás, con 17.617. Todos ellos se preparan para un nuevo proyecto de la Fundación Ars Burgensis denominado Ruta de los Mercaderes. Por su parte, la Real y Antigua de Gamonal recibió 8.188 visitas; y el Monasterio de San Pedro de Cardeña, 10.500.