La Delegación de Manos Unidas en Miranda de Ebro ha celebrado este viernes, 20 de febrero, su tradicional cena solidaria, una cita anual que ha vuelto a poner de manifiesto el compromiso de la comunidad mirandesa con los proyectos de cooperación que impulsa la organización católica para la cooperación al desarrollo.
En torno a un centenar de personas han participado como comensales en esta edición, celebrada en el albergue juvenil Fernán González de la ciudad gracias a la colaboración de una quincena de benefactores, que han donado los ingredientes de la cena y los regalos para el sorteo posterior. El menú, sencillo y elaborado por las voluntarias, ha consistido en entrantes variados, crema de puerros con picatostes, huevos con tomate y tarta como postre.
Ha sido especialmente destacada la implicación de la Sociedad Deóbriga, que un año más se ha encargado de preparar y servir la cena, además de realizar su propia aportación económica. También la empresa Autobuses Herrera ha facilitado el desplazamiento con un servicio gratuito de ida y vuelta. El encuentro ha contado asimismo con la presencia de varios concejales del Ayuntamiento y con la colaboración de la Junta de Castilla y León, que ha cedido el comedor del albergue, las instalaciones de cocina y su personal.
Más allá de los asistentes, la organización ha subrayado el elevado número de personas que han entregado su donativo aun sabiendo que no podrían participar, así como otras que han contribuido con aportaciones superiores a las solicitadas.
Donativos con destino a Paita
La iniciativa solidaria se ha completado con el segundo pincho solidario celebrado el 22 de febrero en la parroquia de San Nicolás de Bari, promovido por catequistas, catecúmenos y sus familias. Como novedad, varios niños de catequesis han elaborado manualidades —rosarios, pulseras y llaveros— que se han puesto a la venta en favor del proyecto local de Manos Unidas.
El dinero recaudado durante las diferentes acciones que está desarrollando Manos Unidas en Miranda de Ebro estará destinado al proyecto de atención integral a mujeres en situaciones de vulnerabilidad extrema en Paita, el segundo puerto pesquero más importante de Perú. El objetivo del proyecto es mejorar las condiciones de vida de mujeres en situación de extrema vulnerabilidad mediante empoderamiento económico —apoyando la formación técnica y los emprendimiento femeninos—, prevención de la violencia y fortalecimiento comunitario.
El proyecto asciende a casi 50.000 euros — el 65 por ciento a cargo de Manos Unidas y el 35 por ciento a cargo del socio local— y beneficiará a 350 personas directas (288 mujeres y 62 hombres) y 2.200 indirectas.






