
La asociación diocesana Scouts Burgos ha celebrado este sábado, 21 de febrero, un encuentro con motivo del nacimiento del fundador del Movimiento Scout, Robert Baden-Powell, nacido el 22 de febrero de 1857. La jornada ha reunido a cerca de 200 personas, entre niños, jóvenes y responsables, en una actividad conjunta desarrollada por distintos puntos de la ciudad.
El encuentro ha comenzado en la Plaza Mayor y ha consistido en un juego urbano que ha permitido a los participantes recorrer distintos espacios hasta concluir en el parque dedicado a Baden-Powell. Allí, junto al busto del fundador, los scouts han leído su último mensaje, en el que recuerda que «la mejor manera de ser felices es haciendo felices a los demás».
El Movimiento Scout, nacido a comienzos del siglo XX, se fundamenta en la educación integral de niños y jóvenes a través del juego, la vida en grupo, el contacto con la naturaleza y el servicio a los demás. Su propuesta formativa busca el desarrollo del carácter, el sentido de la responsabilidad y el compromiso social, en un marco de fraternidad y respeto.
En el ámbito diocesano, Scouts Burgos forma parte de la pastoral juvenil y comparte la visión educativa de la Iglesia, integrando la dimensión espiritual en su itinerario formativo. El escultismo católico entiende la fe como un elemento que ilumina la vida cotidiana y el servicio, promoviendo valores como la solidaridad, la entrega y el cuidado de los más débiles.
La lectura del último mensaje de Robert Baden-Powell ha servido como eje de la celebración, recordando a los participantes que la felicidad auténtica se encuentra en el servicio y en la capacidad de hacer el bien a los demás. De este modo, el encuentro ha unido memoria, formación y convivencia en torno a una propuesta educativa que sigue vigente y arraigada en la vida de la Iglesia diocesana.






