Cuando están a punto de cumplirse 5 años de la afiliación del Seminario de Monterrey (México) a la Facultad de Teología del Norte de España, Sede de Burgos, una delegación de la archidiócesis mexicana, encabezada por Mons. Rogelio Cabrera López, su arzobispo; e integrada por Mons. Carlos Alberto Santos, uno de sus obispos auxiliares; y Vicente Díaz Alonso, director de la Escuela de Teología Papa Francisco, y otra delegación de la archidiócesis de Burgos, encabezada por Carlos Izquierdo Yusta, vicario general y profesor de la Facultad; Raúl Pereda Sancho, el secretario de dicha Facultad; y Víctor López Pelarda, sacerdote de Burgos doctorando en Roma, han sido recibidas por el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, y Mons. Carlo Maria Polvani, subsecretario adjunto, este pasado miércoles, 4 de marzo.
En más de una hora de entrevista en las dependencias del Dicasterio, con vistas a la plaza de San Pedro, ambas delegaciones han entregado la memoria del recorrido desde la aprobación por parte del Consejo de la Sede de Burgos, el pasado 26 de abril de 2021, hasta el presente.
Mons. Cabrera recordó los primeros contactos con Burgos en 2019, cuanto aún era presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, y José Luis Cabria, entonces decano de la Sede de Burgos: «En México tan sólo hay un Facultad de Teología, dependiente de la Universidad Pontificia de México, en DF. Hasta 1992, hubo persecución religiosa, lo que hacía imposible un planteamiento del género. Cuando en 2012 dejé de ser obispo de Chiapas para ocuparme de la archidiócesis de Monterrey comencé a gestar el sueño de la segunda Facultad de Teología en México». Su primera medida fue promocionar a un nutrido grupo de sacerdotes para realizar el doctorado en Filosofía y Teología en universidades europeas. En 2026, los frutos son evidentes: quince doctores disponibles para levantar el nuevo edificio académico.
El cardenal de Mendonça quedó admirado de la fortaleza y tesón del proyecto de Mons. Cabrera. Además del informe curricular, su interés estuvo orientado hacia la visión de la nueva Facultad, más allá de «formar sacerdotes». El arzobispo regiomontano recordó que su archidiócesis «cuenta con 6 millones de habitantes y tiene un serio problema con la superpoblación. Debido al freno migratorio hacia Estados Unidos, el entorno de Monterrey ha crecido más de 125.000 personas en muy poco tiempo».
Por otro lado, Monterrey es una ciudad con un número importante de universidades que acogen a más de 200.000 alumnos. La mayor parte de ellos se especializan el ámbito tecnológico, financiero o en Ciencias de la Salud: «Cultivar las Humanidades y, especialmente la Filosofía y la Teología, es una urgencia. Miles de laicos con escasa formación humanista terminan como médicos e ingenieros. Cada vez son más los que demandan una formación humana rigurosa que difícilmente se puede ofertar tanto en los colegios como en las universidades civiles», explicó el arzobispo regiomontano. Fruto de esta inquietud ha sido la creación del Instituto de Filosofía Joseph Ratzinger-Benedicto XVI (IFRABE), vinculado a la Facultad de Filosofía de la Universidad de Navarra.
El cardenal se mostró muy satisfecho de esta preocupación por la formación laical y por el impacto de los estudios filosófico-teológicos en la sociedad. Insistió también en la importancia de la investigación, a lo que Mons. Cabrera añadió los últimos ejemplares de publicación de revistas, destacando un monográfico sobre el Concilio de Nicea.
Carlos Izquierdo, vicario general de Burgos, avaló esta dedicación con la participación en el proyecto de investigación y publicación de un monográfico sobre Ser y Tiempo de Martin Heidegger, con motivo del centenario de su primera edición en 2027. De los trece profesores implicados en el proyecto liderado por la Facultad de Teología del Norte de España, Sede de Burgos, tres proceden de Monterrey.
Al final de la reunión, la delegación burgalesa entrego un ejemplar facsímil de la Regla de la Cofradía de Nuestra Sra. de la Creación (s. XV) de la catedral de Burgos. Además del obsequio, muy valorado por el purpurado, tuvieron ocasión de conversar sobre la reciente visita del cardenal a Burgos con motivo de la inauguración de la exposición Picasso. Raíces bíblicas. También le hicieron entrega de varios catálogos de la exposición, así como del libro Nuevas Puertas para la Catedral de Burgos de Antonio López, donde se detalla el proceso creativo y el sentido de esta obra.
Cumplidas las 12:00h del mediodía, todo el personal del Dicasterio acudió al hall principal para el rezo del Ángelus. Con el saludo a Mons. Antonio D’Angelo, arzobispo de L’Aquila (Italia), siguiente en la agenda del cardenal, se despidió la comitiva mexicano-burgalesa.






