El arciprestazgo de Burgos-Gamonal ha celebrado su III Jornada de Formación para Catequistas en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán. En esta ocasión, el tema elegido ha sido Creación de nuevos espacios: creatividad y aprendizaje en la catequesis, bajo la supervisión de Siro López, experto en creatividad y creación de espacios.
Una jornada para más de cuarenta participantes de las parroquias de Gamonal, en la que, tras una primera parte con un vídeo de presentación, se centraba la importancia en los espacios y los detalles.
«El espacio habla de nosotros, condiciona el comportamiento. La catequesis es un espacio que ayuda a respetar el cuerpo, a ser limpio y respetuoso con los demás. El entorno lo hace todo. Una comunidad que avanza lo expresa en los espacios», señalaba López a los participantes.
«La Iglesia ha cuidado siempre todo lo sensorial, sobre todo en la liturgia (tacto, olor..) y en las salas de catequesis se debe cuidar todo esto: los detalles, un lenguaje comunicativo que logre procesos participativos, el nivel de atención… ¿Quién enseña a quién? La catequesis es ‘juntos’, no estar arriba y abajo», ha explicado.
En un segundo momento, se trabajó en grupos, el tema Cómo es mi espacio de catequesis. Aquí, los catequistas han ido enumerando y describiendo sus salas de catequesis, todo aquello de lo que disponen y sobre todo lo que es necesario eliminar, hasta crear un espacio de acogida, de espiritualidad, de invitación a entrar en oración, siempre por medio de detalles y de varios referentes estéticos, gracias a las ideas e indicaciones de López.
«La idea es generar espacios de contemplación, aportar experiencias de oración y celebración para que todos participen, se conecten y cuiden también los detalles, cubrir esa necesidad de espiritualidad y de pararse», ha apuntado el ponente.
La última parte de la jornada se ha dedicado a la dinámica de diseñar un espacio ideal para impartir catequesis, pero que también sirva para la celebración de la Palabra y que comunique el mensaje del Evangelio. Se trata de adaptar el espacio al servicio requerido.
Fue en este momento donde los catequistas, también por grupos, han demostrado su creatividad e imaginación para generar ese espacio perfecto. «La parroquia debe generar un espacio de vínculo y encuentro. Lo importante es lo que comunica el espacio, que diga en todo momento ‘me importas’», concluyó Siro López.






