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Fotografías de Rodrigo Mena Ruiz para Archiburgos
Como cada año, el Sábado Santo es el día en el que la Soledad recorre las calles de Burgos, saliendo desde la iglesia de Santa Águeda, haciendo una parada en el Convento de las Madres Salesas para recibir el cántico Stabat Mater y continuando hacia el Arco de Santa María.
En este último lugar tradicionalmente se realizaba el indulto a un preso, sin embargo el ministerio ha vuelto a denegar la petición solicitada por la cofradía, por lo que nuevamente no tendrá lugar el perdón para el reo. Esta costumbre fue creada en Burgos en 1447 por Juan II de Castilla, padre de Isabel I la Católica, y lo denominó «El perdón del Viernes Santo de la Cruz»
A pesar de este contratiempo los asistentes han podido contemplar una vez más a su señora. La actual talla, creada por Ildefonso Serra, data de principios del siglo XX y salió en procesión por la ciudad por primera vez en 1905, con una estética que supuso una renovación respecto a los modelos anteriores. «Crea una imagen totalmente distinta. Los autores, la Casa Serra, hacen esta Virgen maravillosa, con la mirada al Cielo, sujetando la Corona de Espinas fuertemente sobre el pecho, con esa fuerza en la mirada, la boca entreabierta… rompió un poco con los modelos que había hasta esa época», explica Alfonso Díez Ausín, mayordomo de la Cofradía.
Esta procesión ha sido la segunda que ha acogido el Sábado Santo, siendo la primera un Rosario Penitencial junto a la imagen de Nuestra Señora de la Misericordia y de la Esperanza que ha recorrido las calles Nuestra Señora de Fátima, Santa Bárbara y Severo Ochoa, entre otras, terminando su itinerario de vuelta en la parroquia.






