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El sábado, 10 de enero, víspera  de la celebración del Bautismo del Señor, algunos miembros de la Delegación para la Catequesis han vivido un retiro espiritual en el convento de la Fraternidad Verbum Spei, en el barrio de San Cristóbal de Gamonal.

 

Tras la acogida  por parte de varios hermanos, el grupo ha visitado el entorno del antiguo convento de las Calatravas, un enclave de espiritualidad, comunidad y naturaleza, que invita a la oración y a la acción de gracias.

 

Una vez realizada la visita, ha llegado el momento de oración y reflexión, en los que el padre Agustín, ha destacado la importancia de «volver al Señor, que es  fuente de nuestra esperanza, de alimentarse de lo que el Señor quiere decir, y hacerlo tomándose un tiempo de retiro, como Jesús, antes de iniciar su camino apostólico, también se aparta de todo y vuelve a su Padre», tal y como se aprecia en varios textos del Evangelio.

 

«Muchas cosas nos sobrepasan, y el Señor nos pide que nos entreguemos a la oración, a través de ejercicios y examen de conciencia para avanzar en el vínculo personal con Jesús», ha explicado.

 

Varias han sido las preguntas planteadas: ¿cómo me alimento?, ¿qué lugar dejo al Espíritu Santo en la transmisión de la fe?, ¿cómo puedo cooperar mejor en esa tarea?, ¿cómo puedo ser instrumento de calidad? «Enseña solo lo que has contemplado», ha respondido el religioso.

 

«Este tiempo entre la fiesta de la Epifanía y el Bautismo del Señor, nos puede ayudar en la catequesis con los niños, con los padres y con otros catequistas, no es tarea del catequista, es la tarea del Señor, el catequista es un instrumento de su obra», ha recordado.

 

«Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría», ha señalado el padre Agustín, recordando que los catequistas deben ser fuente de alegría, estrellas para los niños, llevar esa luz a la Palabra de Dios, a la presencia de Jesús en la Eucaristía: la alegría es parte del ser del catequista.

 

«Lo que sucede en el Bautismo es el comienzo de un proceso que abarca toda nuestra vida: nos abre la puerta a una vida de gracia, amor y comunión», ha explicado, a la vez que les ha pedido llevar también la luz del Bautismo, la luz de Dios, y ser como Juan, testigo fiel: «He visto al Espíritu Santo bajar sobre Él y he escuchado la voz del Padre», ha concluido.

 

Finalizado el tiempo de oración, el grupo se ha dirigido a la capilla para un momento de silencio y escucha antes de la Eucaristía. Y para terminar el encuentro, el equipo de la Delegación para la Catequesis ha disfrutado de una comida juntos y una sobremesa de trabajo para repasar la programación, y de preparación para el Encuentro Regional de Catequistas, que se celebrará en Burgos el próximo 11 de abril.