La mañana de este viernes, 6 febrero, ha sido un discurrir frenético de barras de pan y estuches de embutido. Primero, en el Seminario de San José, donde los voluntarios de Manos Unidas han preparado los más de 18.000 bocadillos que, después, se han repartido por los 55 colegios —y la Universidad Isabel I, que este año se ha sumado por primera vez a la Operación Bocata— para batir un récord contra el hambre que ha hecho del ratito del recreo una jornada inolvidable.
Pero entre los 55 centros participantes había uno donde la mañana se ha vivido con un poco más de emoción. Es el colegio Santa María la Nueva y San José Artesano, perteneciente a la Fundación Manjón-Palencia, donde se ha celebrado el acto institucional de la Operación Bocata. Allí, el coro de Ed. Primaria, dirigido por la profesora Inma Cuesta y acompañado al piano por Andrés Saiz, afinaba las últimas notas de la balada de Extremoduro Ama y ensancha el alma. Con sus letras, los alumnos invitaban a dejar el corazón alquitranado para repartir el amor que cada uno lleva dentro.
El centro también ha sido el escenario de los breves discursos de las autoridades invitadas al acto: José Antonio Antón Quirce, director provincial de Burgos de Educación de la Junta de Castilla y León; Carlos Izquierdo Yusta, vicario general de la archidiócesis de Burgos; José Antonio López Rodríguez, concejal de Transparencia y Participación, Ingeniería Industrial, Tráfico, Servicios y Almacenes; y Cristina Romano, presidenta delegada de Manos Unidas en Burgos. Por su parte, César Martínez, el director del colegio, ha sido el encargado de conducir a la comitiva, entre la que estaba el director general de la Fundación Manjón-Palencia, Andrés Picón Picón.
Los datos hablan de récord de participación, pero Cristina Romano evita todo triunfalismo. Este año son más de 18.000 escolares y un buen grupo de universitarios de la Universidad Isabel I. Ha agradecido la implicación de todos los colegios diocesanos y ha recordado que este viernes, el bocata es para 1.500 niños de Camboya. El proyecto de escolarización y de alimentación al que se van a destinar los donativos de la Operación Bocata llegará a 24 escuelas, ayudará a las familias de los escolares con la higiene y la compra de materiales. En resumen, que si se logran los 72.000 euros en los que está tasado el proyecto, se podrá beneficiar a 12.300 personas. Es todo un reto que necesita la colaboración de todos. El domingo será la oportunidad de las parroquias y de las comunidades religiosas, con las colectas de las celebraciones eucarísticas.






