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La parroquia de El Buen Pastor de Miranda de Ebro ha acogido este sábado, 14 de febrero, un café misionero con Mons. Jesús Ruiz Molina MCCJ, obispo de Mbaïki (República Centroafricana). organizado por el Grupo de Misiones de la parroquia. El encuentro ha permitido a los asistentes conocer de primera mano la realidad pastoral y social de esta diócesis joven, que celebró el pasado 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, el centenario del inicio de su evangelización.

 

Durante la sesión, el prelado burgalés —natural de la Cueva de Roa y ordenado en El Buen Pastor en 1987— ha presentado los principales proyectos que impulsa en su diócesis. Entre ellos destaca la formación de agentes de pastoral, considerada una pieza clave para la evangelización, así como la alfabetización infantil, ya que aproximadamente el 60 % de los niños no está escolarizado. También ha explicado el trabajo formativo con los futuros sacerdotes, dos de los cuales se están preparando actualmente en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos.

 

Otro de los ejes de la misión de este obispo comboniano es la promoción de las niñas mediante el internado de Santa Mónica, así como la atención a la población pigmea Aka, un pueblo minoritario que vive en muchas ocasiones en situaciones de semiesclavitud. En el ámbito sanitario, ha explicado la puesta en marcha de clínicas móviles atendidas por médicos voluntarios del país, orientadas a atender a las personas más vulnerables.

 

Parte de esta labor también ha sido recogida en su participación en el programa televisivo Últimas preguntas de La 2 de TVE, donde ha abordado cuestiones relacionadas con la misión y la realidad social del país.

 

El párroco de El Buen Pastor, Carlos Navarro, ha valorado muy positivamente la experiencia de este café misionero y ha señalado que «ha sido una gran suerte contar con su presencia entre nosotros». Asimismo, ha destacado que el testimonio del obispo «nos transmite la alegría de la fe de nuestros hermanos africanos y la esperanza en un futuro mejor donde el amor de Dios reine entre nosotros».

 

El encuentro ha servido para reforzar la dimensión misionera de la comunidad parroquial y para recordar la llamada a vivir la fe desde la solidaridad universal, apostando —como ha recordado Mons. Ruiz Molina durante la celebración eucarística del Domingo VI del Tiempo Ordinario— por «la sabiduría de Dios y la vida en plenitud».