Este sábado, 11 de abril, Burgos acogió el Encuentro Regional de Catequistas de Iglesia en Castilla —el grupo de trabajo que reúne a las archidiócesis de Burgos y de Valladolid y a las diócesis de Ávila, Ciudad Rodrigo, Osma-Soria, Palencia, Salamanca, Segovia y Zamora— con el lema Dios nos primerea.
Al Seminario de San José de Burgos se desplazaron más de un centenar de catequistas, llegados de diferentes puntos de la archidiócesis de Burgos, así como delegados y catequistas de Ávila, Salamanca, Segovia y Valladolid. Tras la acogida y un café para todos los asistentes, llegó el momento de oración, generando un clima de recogimiento, silencio y acción de gracias.
Acto seguido, dio comienzo la jornada formativa con una ponencia bajo el título Dios nos primerea con su pedagogía, expuesta por Miguel López Varela, sacerdote de la archidiócesis de Santiago de Compostela y licenciado en Teología Catequética, animando una interesante charla en torno a la pedagogía de la fe en catequesis.
El ponente comenzó recordando unas palabras del cardenal Juan José Omella: «Es de suma importancia suscitar catequistas, prepararlos y animarlos. Sin catequistas no hay catequesis. Sin catequesis no hay fe viva, sencillamente no hay fe. Sin fe no hay Iglesia».
Desarrolló varios puntos teniendo en cuenta el Directorio para la Catequesis con un doble itinerario: en cuanto a la pedagogía divina, como «camino de Dios para encontrarse y entrar en comunión con su creación y criatura» y, en cuanto a la pedagogía de la fe, «elaborada a partir de e inspirada en la pedagogía de Dios a lo largo de los siglos»
«La Iglesia ha generado a lo largo de los siglos un incomparable patrimonio de pedagogía de la fe: sobre todo el testimonio de las catequistas y de los catequistas santos, una variedad de vías y formas originales de comunicación religiosa como el catecumenado, los catecismos, los itinerarios de vida cristiana… todo un tesoro de enseñanzas catequéticas, de expresiones culturales de la fe y de instituciones al servicio de la catequesis», expuso.
También señaló cómo conocer bien la pedagogía de la fe asegura conocer adecuadamente los nuevos métodos, metodologías, experiencias, prácticas y técnicas de la catequesis. «La catequesis es un proceso que permite la madurez de la fe respetando siempre el ritmo propio de cada creyente. Es por tanto pedagogía en acto de fe que simultáneamente realiza una tarea de iniciación, educación y de enseñanza, teniendo siempre presente la unidad entre el contenido y la forma de transmitirlo. La Iglesia es consciente de que en la catequesis el Espíritu Santo actúa de forma eficaz. Esta presencia hace que la catequesis sea una pedagogía original de la fe».
López Varela explicó que «la catequesis es un camino de tipo espiritual que Dios nos ha enseñado a realizar. Dios realiza el camino de la fe y nosotros secundamos su acción (‘primerear’), Jesús va delante, Dios se ha anticipado a abrir nuevos caminos». Como decía el papa Francisco en Evangelii Gaudium, «la Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan» (EG, 24).
En ese sentido, el ponente destacó cómo la catequesis se describe como «una acción pedagógica al servicio del diálogo de salvación entre Dios y el ser humano», llamado a convertirse en hijo de Dios; una catequesis que combine palabras y hechos. También apuntó que «en el tiempo de la nueva evangelización, la Iglesia desea también que la catequesis acentúe este estilo dialogal, en este sentido, la catequesis eclesial es un laboratorio de diálogo auténtico».
Para López Varela, el Evangelio siempre debe ser nuevo, buena noticia, invitar a adoptar una nueva pedagogía de la fe, y se encuentra en una forma concreta de evangelizar. Son tres los modelos: didáctico sacramental, kerigmático y mistagógico.
En definitiva, el ponente defendió una catequesis que dé vida, que ensanche el corazón, que sienta, que se haga visible en las personas, como testigos «eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis en comunión con nosotros, y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo».
Finalizada la ponencia, y tras un breve descanso, todos los asistentes se reparten en grupos de trabajo para dialogar y reflexionar sobre dos preguntas preparadas previamente en torno a la charla formativa: ‘¿Cómo introducir en nuestra catequesis más y mejor la Palabra de Dios en sus diversas manifestaciones y, particularmente, el kerigma, así como los signos?’ y ‘¿Qué te evoca/sugiere que la catequesis sea considerada un «laboratorio de diálogo» de salvación?’
Después de la comida compartida y la velada de sobremesa, llegó el momento de la salida turística, en la que los participantes se repartieron en dos grupos: uno se dirigió a realizar una visita guiada por la catedral de Burgos y otro acudió a una visita virtual a la parroquia de San Gil, abad. Ambas visitas fueron del agrado de todos los participantes, sobre todo de aquellos llegados de otras diócesis.
El Encuentro Regional de Catequistas concluyó con la celebración eucarística en la capilla de Santa Tecla de la catedral de Burgos, en la que los participantes se unieron a la vigilia de oración por la paz convocada por el papa León XIV para ese día.






