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Las dos sedes del seminario San José y el salón de actos de la fundación Círculo en la calle de La Concepción han congregado durante ayer y la mañana de hoy a más de doscientos voluntarios de Cáritas de toda Castilla y León, con motivo de la celebración de la XXIV edición de las jornadas regionales. El lema ha sido «Construyendo comunidad desde el derecho a un hogar».

Después de la bienvenida y presentación por parte de Guenther E.Boelhoff, presidente de Cáritas Castilla y León y Jorge Simón, director de Cáritas Burgos, el delegado de Cáritas Burgos, Mario Vivanco ha compartido la oración inicial que ha dado paso a la ponencia marco. En esta ocasión, ha corrido a cargo de Enrique Cabero, presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León quien ha disertado sobre “La vivienda: un nuevo factor estructural de desigualdad».

Cabero, ha tomado como punto de partida el artículo 47 de la Constitución Española como un Derecho constitucional, poniendo especial énfasis en que se tiene y se disfruta. “ La ausencia del derecho a la vivienda puede llevar al riesgo de exclusión y de pobreza. Si se estudian todas las variables de la ‘exclusión residencial’, ésta puede afectar al 53% de la población de Castilla y León” ha recalcado en su intervención.

Como propuestas operativas ha presentado tres fundamentalmente: que la vivienda debe presentarse no sólo como bien en el mercado, sino como derecho inherente a todos. Que para que no haya exclusión se debe actuar en materia de vivienda. Y, la importancia de trabajar con el consenso para evitar la exclusión y la pobreza.

“Habitar entre la precariedad y la exclusión”

A continuación, Sara Galindo, de ZIES Investigación y Consultoría y María Gutiérrez, coordinadora de Acción Social de Cáritas Burgos, han presentado el estudio «Habitar entre la precariedad y la exclusión. Un análisis de la situación de la vivienda de las personas atendidas por Cáritas en Castilla y León». Después de dos años de trabajo se presenta este trabajo con las conclusiones de la encuesta que FOESSA preparó con 30 preguntas y donde queda patente que Cáritas no sólo atiende a personas, sino que construye desde la raíz y resalta la importancia del impacto emocional que en numerosas ocasiones, es mayor que el físico porque no afecta a todas las personas por igual.

De las conclusiones se extrae que el acceso al alquiler está condicionado por requisitos económicos, laborales y familiares que muchas personas no pueden cumplir. Unos ingresos insuficientes afectan al 42,1% de las personas encuestadas, la falta de contrato laboral o una nómina, al 35% y las dificultades relacionadas con el origen extranjero, al 28,9%. Además, más de 8 de cada 10 personas presentan alguna dificultad económica vinculada al coste de la vivienda porque, acceder a una vivienda, no garantiza poder mantenerla. Por eso, el 53,7% ha tenido que recurrir al menos a una fuente de apoyo para afrontar gastos residenciales y una de cada tres personas, ha necesitado ayuda para pagar alguna mensualidad del alquiler.

Los resultados del estudio muestran que la exclusión residencial no consiste sólo en carecer de vivienda. También aparece cuando resulta complicado acceder a ella, cuando sus costes comprometen otras necesidades básicas, cuando mantenerla depende de apoyos externos, cuando no existe independencia, cuando no es posible permanecer en ella o cuando sus condiciones afectan a la salud y al bienestar.

La jornada del lunes ha concluido con una Eucaristía, presidida por el arzobispo don Mario Iceta, y con una visita a la catedral.

La jornada del martes ha incluido un diálogo entre Raúl Flores, secretario técnico de la fundación FOESSA y Luis Miguel Rojo, burgalés y delegado episcopal de Cáritas Española, titulado «Del derecho a un hogar a la fraternidad: una lectura creyente de la realidad», en la que se ha abordado el posicionamiento de Cáritas ante el problema de la vivienda. Ello, ha dado paso a unas interesantes “conversaciones en el espíritu” por parte de Belén Santamaría, de Cáritas Salamanca y tras el relato de las jornadas, se han clausurado con un posicionamiento claro y unísono: La vivienda es la base para la salud, la autonomía, las relaciones y los proyectos de vida.