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El salón de plenos del Ayuntamiento de Quintanadueñas acogió la séptima edición de los Encuentros en el Mundo Rural , una iniciativa organizada dentro de la campaña diocesana inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia y que este año tiene su foco en el mundo rural. La sesión estuvo centrada en la convivencia entre antiguos y nuevos vecinos en los pueblos, una realidad especialmente visible en municipios del alfoz burgalés que han experimentado un importante crecimiento poblacional en las últimas décadas.

 

El alcalde de la localidad, Gerardo Bilbao, abrió el encuentro explicando la transformación demográfica vivida por Quintanadueñas, que ha pasado de 600 a 2.200 habitantes. En este contexto, defendió la importancia de generar espacios de encuentro que eviten convertir el municipio en una simple ‘ciudad dormitorio’. Entre ellos destacó el colegio, la escuela infantil, la escuela de música, la biblioteca, el museo, el centro social o las piscinas municipales.

 

A continuación intervino David Martínez, presidente de ASAJA Burgos y natural de la localidad, quien recordó que cuando era niño apenas quedaban siete alumnos en la escuela. Desde su experiencia como agricultor, subrayó la necesidad de respetar y comprender las distintas profesiones y formas de vida presentes en el medio rural: «Nadie es más que nadie».

 

Por su parte, Miguel Ángel Moral, párroco de Quintanadueñas, recordó los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, especialmente la dignidad de la persona y el bien común, como base para construir convivencia. También advirtió de algunas dificultades actuales, como el aislamiento favorecido por determinados modelos de vivienda o la tendencia a delegar toda la vida comunitaria en los servicios públicos. Frente a ello, apostó por «la acogida, la inclusión, la hospitalidad y la fraternidad».

 

La mesa redonda se completó con los testimonios de Jesús Rodríguez, vecino de Cardeñadijo, y Carmen Ochoa, residente en Quintanadueñas desde hace 45 años. Rodríguez compartió diversas iniciativas impulsadas desde la parroquia para fomentar la integración en un pueblo con 19 nacionalidades distintas, como un grupo de WhatsApp parroquial, campamento en verano, el coro parroquial, campañas solidarias…, mientras que Ochoa, una de las fundadoras de la iglesia evangélica Piedras Vivas, destacó la capacidad del municipio para «mezclar culturas y confesiones religiosas» y crecer desde la acogida mutua.

 

El encuentro concluyó con un diálogo entre los asistentes sobre la necesidad de crear espacios de convivencia, especialmente en los pueblos pequeños, y sobre el papel de las parroquias en esta tarea comunitaria. La próxima cita de estos Encuentros en el Mundo Rural tendrá lugar el viernes, 22 de mayo, en Briviesca y estará dedicada al mundo del trabajo.