Durante los días 8 al 12 de diciembre, un grupo de sacerdotes de la archidiócesis ha realizado ejercicios espirituales en el monasterio benedictino de San Salvador de Palacios de Benaver, organizados por la vicaría para el Clero.
Gracias a la hospitalidad benedictina de las hermanas, han sido unos días de descanso y oración que han permitido a los sacerdotes participantes preparar el corazón para la celebración del nacimiento del niño Dios.
En esta ocasión, la tanda de ejercicios ha estado dirigida por Antonio Jesús Pérez Martínez, delegado episcopal para el Clero de la archidiócesis de Granada, que ha ayudado con sus meditaciones a recorrer el camino de fe de María como modelo de vida sacerdotal. «Si María vivió su maternidad siendo discípula de su Hijo, también los sacerdotes, llamados a ser pastores del pueblo santo de Dios, hemos de vivir siendo ovejas del rebaño del único Buen Pastor», explican desde la vicaría del Clero de Burgos.
Según marca el Código de Derecho Canónico, todos los sacerdotes deben realizar durante el año, al menos, cinco días de ejercicios espirituales. La vicaría para el Clero organiza para ellos varias tandas a lo largo del curso, además de un retiro espiritual cada mes.






