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La Asamblea Eclesial de Iglesia en Castilla, celebrada en Ávila bajo el lema Renovados para la misión, ha vivido este viernes, 1 de mayo, su segunda jornada con un clima de trabajo intenso, oración y escucha que está marcando el tono de todo el encuentro.

 

La mañana ha arrancado con la presentación del Documento 0, el texto que condensa las propuestas elaboradas durante meses en cada una de las diócesis castellanas y que constituye el esqueleto del trabajo conjunto de la Asamblea. Su presentación ha corrido a cargo de Auxi Rueda y Alfonso Salgado, quienes han expuesto ante los asambleístas —entre los que hay cerca de 40 representantes de la archidiócesis de Burgos— el resultado de ese proceso previo de discernimiento diocesano.

 

A continuación, el burgalés Víctor Román ha ofrecido un recordatorio metodológico sobre la conversación en el Espíritu —el método sinodal promovido por el papa Francisco en el reciente Sínodo—, y, tras ello, los participantes se han distribuido en 25 grupos en diferentes aulas del Colegio Diocesano para abordar la Ficha 1 de trabajo, centrada en el tema de la conversión.

 

Misa por san José Obrero

En la festividad de san José Obrero, la celebración eucarística presidida por Mons. Jesús Rico García, obispo de Ávila ha congregado a todos los asambleístas en la iglesia de San Pedro. En su homilía, ha reflexionado sobre el valor del trabajo como vocación humana y dimensión esencial de la dignidad de la persona, tomando como modelo la figura de San José en el taller de Nazaret junto a Jesús. Mons. Rico García ha subrayado que «trabajar no es sólo producir, trabajar es vivir», y pidió en oración por todos los trabajadores, «para que nadie les falte el trabajo y que todos sean justamente remunerados».

 

Desde ahí, y en sintonía con el espíritu de la Asamblea, el obispo abulense ha invitado a los participantes a revisar el mandato misionero recibido, recordando que la transmisión de la fe exige, ante todo, un encuentro personal y vital con Cristo. Con palabras del papa Francisco en Evangelii Gaudium, ha alentado a ser «evangelizadores con espíritu», que oran y trabajan, y ha concluido pidiendo a la Virgen, en este mes de mayo, que ilumine el caminar de la Iglesia para ser «testigos de esperanza, reconciliación y paz».

 

Discernimiento y votación electrónica de propuestas

Tras el almuerzo, la Asamblea ha entrado en una de sus fases más significativas: la votación de propuestas. Cada uno de los 25 grupos había trabajado durante la mañana y aportado dos propuestas a la asamblea plenaria. Después de escuchar todas ellas y guardar un tiempo de silencio para el discernimiento personal, los participantes han votado, a través de una votación telemática con sus teléfonos móviles, aquellas propuestas que más habían resonado en su corazón. Este proceso se ha repetido por la tarde con la Ficha 2 de trabajo dedicada a la renovación del estilo pastoral, siguiendo la misma dinámica de grupos, plenario y votación electrónica.

 

Vísperas y visita a los lugares del patrimonio espiritual abulense

La jornada concluirá en un tono de oración y fraternidad. El obispo de Palencia, Mons. Mikel Garciandía, presidirá las Vísperas en la misma sede de la Asamblea. Posteriormente, los participantes realizarán una visita nocturna a dos de los enclaves más representativos del patrimonio espiritual abulense: la basílica de los Santos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta y la basílica de Santa Teresa de Jesús, erigida sobre la casa natal de la doctora de la Iglesia.

 

El ambiente a lo largo de toda la jornada ha sido de gran cordialidad y comunión. Los obispos han compartido mesa, trabajo y experiencias junto al resto de los asambleístas, integrados plenamente en el pueblo santo de Dios. La valoración de la Asamblea, a falta de la jornada de clausura, es altamente positiva.