Por segundo año consecutivo, la Cátedra Francisco de Vitoria de la Facultad de Teología del Norte de España, Sede de Burgos, ha celebrado las Jornadas Mujeres y Teología. En esta ocasión, y siguiendo una de las prioridades pastorales de la archidiócesis para este curso, la presencia en la vida pública ha centrado las dos sesiones, con el objetivo de fundamentar, desde la fe, el papel de las mujeres a la luz de la Sagrada Escritura y el impulso del Concilio Vaticano II.
La primera de las sesiones, a cargo de la biblista Carme Soto Varela, puso de relieve la relevancia pública de las mujeres en los orígenes del cristianismo. A partir del Nuevo Testamento, destacó su protagonismo como primeras testigos de la resurrección, con María Magdalena a la cabeza, así como su presencia activa como discípulas, colaboradoras en la misión y responsables de comunidades.
A ello se suma el testimonio de las cartas paulinas, donde diversas mujeres aparecen como colaboradoras cercanas en la tarea evangelizadora, algunas de ellas con funciones destacadas en la enseñanza y en la organización de las comunidades. Una realidad que, sin embargo, se vio progresivamente limitada en un proceso vinculado a la inculturación del cristianismo en el mundo greco-romano y a su posterior institucionalización, en contextos más restrictivos para la participación femenina.
La segunda ponencia, impartida por la teóloga Silvia Martínez Cano, puso el acento en las mujeres que, en el contexto del Concilio Vaticano II, supieron acoger su impulso para abrir caminos nuevos en la Iglesia y en la sociedad desde la fuerza liberadora del Evangelio. En este recorrido, evocó a diversas pioneras que, ya antes del Concilio, impulsaron una reflexión sobre la fe elaborada por mujeres, frecuentemente de manera compartida; otras mujeres expresaron esta misma intuición en la acción, con iniciativas sociales y fundación de congregaciones orientadas al acompañamiento y la promoción de mujeres vulnerables.
El impulso del laicado que supuso el Concilio favoreció la presencia de un grupo significativo de mujeres en la vida pública eclesial y social. Entre ellas, la ponente destacó de manera especial a la burgalesa Mary Salas (María Presentación Salas Larrazábal), referente por su liderazgo, su compromiso y su aportación a la reflexión teológica, y todavía hoy poco conocida pese a su relevancia en la Iglesia y la sociedad española del siglo XX.
Vinculada desde joven a la Acción Católica, promovió iniciativas como el Seminario de Estudios Sociológicos sobre la Mujer o los Centros de Formación Familiar y Social, y fue impulsora, junto a otras mujeres, de la Campaña contra el Hambre, germen de Manos Unidas, de la que fue presidenta. Su trayectoria ejemplifica el paso de un grupo de mujeres que, desde una vivencia de la fe en un contexto patriarcal, comenzaron a elaborar una reflexión propia sobre Dios, dando los primeros pasos en la teología feminista, en la que el Evangelio aparece como fuente de liberación para las mujeres.
El encuentro concluyó con una invitación a continuar reflexionando sobre las propuestas teológicas de las mujeres en la próxima edición de las jornadas.






