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La Casa de Cultura de Briviesca ha acogido este viernes, 22 de mayo, una nueva sesión de los Encuentros en el Mundo Rural, centrada en esta ocasión en el trabajo rural y en los retos que plantea el empleo en la comarca de La Bureba. La mesa redonda ha reunido a representantes de la administración local, de la pastoral diocesana y a una trabajadora migrante que ha compartido su experiencia personal, ofreciendo una visión amplia sobre la realidad laboral del territorio.

 

La primera intervención ha corrido a cargo de Marta Álvarez, concejal de Hacienda, Obras y Urbanismo del Ayuntamiento de Briviesca, quien ha presentado algunos datos sobre la situación socioeconómica de la comarca, con especial atención a Briviesca y a otros núcleos como Belorado, Pradoluengo y Oña. Entre los rasgos comunes señalados ha destacado la baja tasa de desempleo, el elevado porcentaje de población extranjera en las principales localidades y los problemas de despoblación y envejecimiento que afectan a los municipios más pequeños.

 

La concejal también ha llamado la atención sobre la existencia de situaciones de economía sumergida que afectan especialmente a personas migrantes en situación administrativa irregular. En este contexto, ha valorado positivamente el actual proceso extraordinario de regularización y ha reclamado una mayor agilidad en la homologación de títulos profesionales. «Sin población extranjera, nos estaríamos muriendo», ha afirmado para subrayar la importancia que tiene la inmigración en el sostenimiento demográfico y económico de la comarca.

 

A continuación, José Andrés Pérez, delegado para la Pastoral del Trabajo de la archidiócesis, ha ofrecido una reflexión sobre el sentido cristiano del trabajo rural y del trabajo humano en general. Partiendo del relato del Génesis, ha planteado la cuestión de si el trabajo debe entenderse como un don o como un castigo, y ha recordado que Jesús desarrolló durante gran parte de su vida una actividad artesanal antes de dedicarse plenamente a anunciar el Reino de Dios.

 

Su exposición ha recorrido los principales hitos de la Doctrina Social de la Iglesia relacionados con el trabajo, desde Rerum novarum, publicada por León XIII en 1891, hasta las enseñanzas más recientes del papa León XIV. También ha destacado la encíclica Laborem exercens, que san Juan Pablo II dedicó íntegramente al mundo laboral en 1981. De manera especial, ha profundizado en el concepto de «trabajo decente» desarrollado por Benedicto XVI en Caritas in veritate y en la afirmación del papa Francisco en Fratelli tutti: «el gran tema es el trabajo».

 

Durante su intervención, Pérez también ha recogido aportaciones de san Juan XXIII, del Concilio Vaticano II y de san Juan Pablo II relacionadas específicamente con el trabajo rural y la realidad del campo. Asimismo, ha presentado algunas de las iniciativas que la Iglesia burgalesa desarrolla en el ámbito laboral a través de la Delegación para la Pastoral del Trabajo, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente, los movimientos especializados, los equipos parroquiales y comisiones arciprestales, así como distintos programas impulsados por Cáritas Diocesana de Burgos y Atalaya Intercultural. También ha recordado las propuestas aprobadas en la Asamblea Diocesana y la Campaña Diocesana de 2023-2024 dedicada al trabajo decente.

 

La tercera participante en la mesa ha sido Pilar Muñoz, inmigrante peruana residente en Belorado. Abogada de profesión en su país de origen, ha relatado su trayectoria laboral desde su llegada a España, donde ha trabajado como empleada interna y actualmente desarrolla su actividad en invernaderos dedicados al cultivo de puerros. En su testimonio ha señalado que las condiciones laborales apenas cambiaron tras regularizar su situación administrativa y ha agradecido el apoyo recibido por parte de la parroquia y de los sacerdotes, que le ofrecieron acogida, orientación y acompañamiento durante el proceso.

 

El diálogo posterior ha permitido abordar otras cuestiones relacionadas con el trabajo rural, como la llegada de nuevos trabajadores contratados mediante subcontratas, fenómeno que está provocando un notable incremento de los alquileres y dificultades para acceder a una vivienda. También se ha reflexionado sobre la necesidad de mantener una mirada atenta tanto a los problemas laborales locales como a las situaciones de explotación que persisten en otros países, como el trabajo infantil o la extracción de minerales vinculados a condiciones laborales injustas. Junto a ello, se ha subrayado la importancia de la responsabilidad y la honestidad de los trabajadores ante las oportunidades laborales que se les ofrecen.

 

El próximo encuentro se celebrará el 19 de junio en Pancorbo y estará dedicado a los servicios en el mundo rural.