Un año más, la Delegación para la Infancia, la Adolescencia y la Juventud de la archidiócesis de Burgos ha puesto en marcha una nueva iniciativa pastoral al inicio del curso. Tras varios años realizando etapas del Camino de Santiago, en esta ocasión, la Delegación ha organizado una nueva propuesta en torno al Camino Ignaciano o de San Ignacio de Loyola, con la organización de varias etapas que se celebrarán del 9 al 11 de septiembre de 2026. La propuesta se ha planteado como un primer encuentro tras el verano para adolescentes y animadores de las parroquias.
Esta experiencia, enmarcada dentro de la pastoral juvenil, busca ofrecer un espacio de convivencia, oración y conocimiento mutuo al inicio del curso. Al mismo tiempo, servirá como punto de partida de un proyecto más amplio que se desarrollará durante los próximos años.
Un Camino con horizonte en 2029
La iniciativa inaugura el recorrido del Camino Ignaciano, que acompañará a los jóvenes de la archidiócesis durante tres años, con el objetivo de culminar en Manresa (Barcelona) en 2029, coincidiendo con el año jubilar de este itinerario espiritual.
En esta primera edición, el tramo elegido ha sido el que une el santuario de Loyola con el santuario de Aranzazu, un recorrido especialmente significativo tanto por la figura de san Ignacio como por su riqueza espiritual y natural. Además, la llegada a Aranzazu permitirá a los participantes ganar el jubileo con motivo del 800º aniversario del tránsito de san Francisco de Asís.
Tres días de convivencia, peregrinación y formación
El programa del Camino Ignaciano organizado por la Delegación para la Infancia, Adolescencia y Juventud de Burgos se ha estructurado en tres jornadas que combinan formación, peregrinación y actividades lúdicas.
El miércoles, 9 de septiembre, los participantes llegarán a Loyola al mediodía —teniendo que llevar la comida— y comenzarán la experiencia con una aproximación a la figura de san Ignacio. Durante esta jornada se visitará la casa del santo, se presentará el Camino y se compartirán momentos de oración y convivencia.
El jueves, 10 de septiembre, estará centrado en la peregrinación. Los jóvenes recorrerán la etapa entre Loyola y Zumárraga, donde tendrá lugar la comida. Después de conocer el entorno, regresarán en autobús al albergue de Loyola, donde continuarán las actividades previstas.
Finalmente, el viernes, 11 de septiembre, el grupo se trasladará nuevamente a Zumárraga para completar la etapa hasta el santuario de Aranzazu. Este último tramo discurrirá por el parque natural de Aizkorri-Aratz, y culminará con la llegada al Santuario, donde podrán obtener el jubileo.
Alojamiento, plazas e inscripción
Durante las dos noches, los participantes se alojarán en el albergue que los jesuitas tienen en Loyola, lo que facilitará la convivencia del grupo en un mismo espacio.
El Camino Ignaciano cuenta con plazas limitadas —restringidas a la capacidad de un autobús—, y desde la Delegación se ha animado a las parroquias a fomentar la participación de adolescentes y animadores.
El precio de la actividad es de 70 euros e incluye los transportes en autobús, las comidas, la visita a la casa de san Ignacio, el alojamiento y el seguro. Para participar en esta iniciativa es necesario inscribirse en este enlace.
Con esta propuesta, la archidiócesis refuerza su apuesta por la pastoral juvenil, ofreciendo una experiencia que combina espiritualidad, naturaleza y convivencia, y que abre un itinerario de largo recorrido para los próximos años.






