En la mañana del jueves 10 de septiembre comenzó el XI Capítulo General de la Congregación Cisterciense de San Bernardo, bajo la presidencia de la Madre Angelines de Frutos Benito, abadesa general y abadesa de la Comunidad de Santa María la Real de Huelgas. El abad general de la Orden, el holandés Bernardus Peters, presidió la eucaristía acompañado por el P. Marco Antonio, monje de Jacona (México) y el superior de Acey (Francia) y el P. Rafael García Pelayo, que colaborará como traductor del abad. Le acompañó el capellán del monasterio y el párroco de S. Antonio Abad.
El nutrido grupo de abadesas y prioras representa a los diecisiete monasterios de la Congregación Cisterciense de San Bernardo. Tras la eucaristía, el abad general presentó el Estatuto de acompañamiento a comunidades frágiles. Este será el documento de trabajo durante todo el Capítulo General. En su alocución recordó la Exhortación Apostólica de León XIV, Dilexi Te, a la vez que hizo numerosas menciones a la instrucción Cor Orans, que aplica la constitución apostólica Vultum Dei Quaerere para los monasterios femeninos de vida contemplativa.
Tras la mañana de reflexión, la abadesa presidenta leyó las actas de la Congregación de los últimos tres años, recordando la importancia de revitalizar el carisma cisterciense hoy ante los nuevos retos de la sociedad y de la sinodalidad.
El Capítulo se desarrolla con la lectura de las Cartas de Visita de cada uno de los diecisiete monasterios. Se trata de pequeñas auditorías que, previamente, cada monasterio realiza en presencia de un abad o abadesa foránea. Es la propia comunidad la que aprueba el texto de dicha auditoria. En el Capítulo, la abadesa del lugar lee delante de la asamblea la carta enviada anteriormente y responde a las preguntas o aclaraciones solicitadas por cada una de las abadesas presentes. Una secretaria elabora el acta a partir de la cual se tomarán las oportunas decisiones y se trazarán las líneas de trabajo para los próximos tres años. El Capítulo es una expresión de sinodalidad asumido por las comunidades del Císter desde la Carta de Caridad o carta fundacional, elaborada por Esteban Harding, abad de Citeaux, hace más de 900 años. A través de los diálogos se persigue discernir una mayor fidelidad al carisma cisterciense y la conversión a lo que el Espíritu Santo inspire en este momento de la historia.
De la Archidiócesis de Burgos participan las abadesas y delegadas del Monasterio de Santa M.ª la Real de Huelgas, del Monasterio de las Madres Calatravas de San Bernardo y del Monasterio de Santa M.ª la Real de Villamayor de los Montes.
La primera Carta de Visita presentada será la de Santa María la Real de Gradefes, seguida por la de Talavera de la Reina. La Carta de Visita de las Madres Calatravas y Bernardas será leída a primera hora de la tarde del jueves.
El XI Capítulo General elegirá a una nueva Abadesa Presidente el próximo sábado 13. Este cargo ha sido ejercido por la Madre Angelines de Frutos, abadesa de Huelgas, durante 13 años.






