“Piedras Vivas” ha celebrado su primera gala junto a un nutrido grupo del tejido empresarial, entidades y asociaciones locales sin ánimo de lucro y futuros colaboradores de este proyecto que nace bajo el paraguas del Cabildo Metropolitano de Burgos. La escalera dorada ha sido el escenario elegido y el agradecimiento el protagonista.
Así, comenzó su intervención Félix José Castro Lara, deán-presidente del Cabildo— “gracias, gracias y 100 veces gracias” en referencia al centenar de participantes que se han sumado ya a este proyecto, convirtiéndose en embajadores del primer templo de la Archidiócesis de Burgos.
En la gala se han dado a conocer los proyectos en los que ya se han empezado a trabajar, tanto en Burgos y provincia como en otros continentes. Proyectos que abarcan los tres ámbitos de actuación del programa: la caridad — iniciativas dirigidas a apoyar a personas en situación de vulnerabilidad, programas de acción social o proyectos solidarios—; las misiones — proyectos que promuevan la dimensión evangelizadora y misionera de la Iglesia—; y el patrimonio —actuaciones destinadas a la conservación, restauración o difusión del patrimonio religioso—.
Jaime Prado, director de desarrollo y estrategia de la Catedral de Burgos y el responsable del proyecto de mecenazgo y ayudas «Piedras Vivas», conductor de la gala junto a Diego Prado, aprovecharon también para incidir en que “el carnet de amigo de la Catedral es un fantástico regalo para vuestros empleados, vuestros amigos o vuestras familias estas navidades”
Mons. Mario Iceta también ha querido agradecer a los colaboradores su implicación en este proyecto y ha destacado una palabra por encima de todas: Encuentro “porque asistimos a una situación mundial actual de desorientación y desencuentros, así como desigualdades en nuestro país. Y, el diálogo y la necesidad de tener referencias estables no debe cambiar, deben iluminar la noche y la tormenta, como un faro que alumbra la tempestad para llegar a buen puerto” y como ejemplo de ese encuentro y referente, ha puesto a la Catedral de Burgos con la intención de “impulsar esta referencia que ha sido la catedral durante ocho siglos en todos los ámbitos sociales, económicos, culturales y religiosos de nuestra tierra. Que lleva más de 800 años contemplando los avatares de la historia y poniendo luz a los momentos cruciales de la vida de los burgaleses”. Además, reflexionado sobre cuatro claves vinculadas a este proyecto: Como la Catedral, como iglesia madre, quiere ayudar a las más de 1.000 parroquias a mantener un patrimonio inmenso y espectacular que en la actualidad, difícilmente puede ser sostenido. La importancia de colaborar en red para aliviar las pobrezas presentes entre nosotros. La colaboración necesaria con países donde la pobreza marca un presente y su futuro. Y, trabajar en red con instituciones públicas y privadas en la promoción de una humanidad que promueve la dignidad de cada ser humano y abre un futuro de esperanza y fraternidad.






