El pasado domingo tuvo lugar en el Arciprestazgo de Miranda de Ebro la Marcha Misionera con los niños, jóvenes, padres y catequistas.
El día salió soleado y fue perfecto para poder realizar una marcha en comunidad misionera, yendo todos juntos desde la parroquia El Buen Pastor hasta la parroquia de Los Ángeles en el poblado de FEFASA.
Una vez allí los niños, alrededor de un centenar, hicieron una gincana misionera, mientras los padres disfrutaron de un momento de café misionero donde pudieron escuchar el testimonio real de un misionero: el hermano Antonio, que pertenece al convento de los hermanos de La Salle de Bujedo.
La marcha concluyó con la misa dominical y todos los presentes agradecieron a Dios “un regalo de día” y le pidieron “que nos haga sus discípulos misioneros una vez más este año”.






