En la mañana del 10 de agosto de 2026, Colombia sufrió un terremoto de magnitud 7,4 con hasta doce réplicas, teniendo como epicentro el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. Además de este departamento, también se informa de daños serios en el del Valle del Cauca, aunque hay un total de doce departamentos afectados, en el centro y occidente del país. El balance hasta el momento refleja 1.495 personas heridas y 132 fallecidas, pero la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD), en coordinación con las organizaciones humanitarias en terreno, se encuentra todavía evaluando el alcance de los daños.
Las Pastorales Sociales-Cáritas Diocesanas de Istmina-Tadó, Quibdó, Pereira, Cali y Manizales, han desplegado sus equipos hacia las zonas afectadas, en particular hacia aquellas menos visibles y, con menor presencia del Estado, especialmente en zonas rurales, de mayor dificultad de acceso y bajo el control de grupos armados no estatales. De forma inmediata, en coordinación con los Bancos de Alimentos de las diócesis, están haciendo acopio de alimentos, agua y productos de higiene para empezar a distribuir en los mismos desplazamientos.
Cáritas Colombia ha activado el Servicio Nacional de Emergencias y está coordinando la evaluación de necesidades humanitarias en las diócesis para compartirla con el resto de actores humanitarios y coordinar la respuesta. Manuel Gutiérrez, cooperante de Cáritas Española con base en Bogotá, manifiesta que «ahora, igual que hicimos en Venezuela, toca ponerse a disposición de Cáritas Colombia para no abandonar a nadie».
Cáritas Española trabaja desde 1980 en Colombia, apoyando los esfuerzos de Cáritas Colombia en la construcción de paz y la atención humanitaria a las víctimas de la violencia y de catástrofes naturales. Y lo ha hecho de manera muy significativa en el departamento del Chocó, el de mayor índice de pobreza del país y con una población mayoritariamente afrodescendiente e indígena históricamente marginalizada y olvidada. En coherencia con este compromiso, Cáritas Española ha puesto a disposición 100.000 euros de su Fondo de Emergencias para apoyar el acceso a agua potable, a enseres de higiene, a la atención sanitaria y asistencia alimentaria de las personas afectadas, así como su alojamiento temporal.
Ayudas desde Burgos
También Cáritas Diocesana de Burgos se ha sumado a esta campaña aportando 5.000 euros de sus fondos propios. A la vez que agradecen toda la solidaridad recibida en favor del pueblo venezolano, que también sufrió recientemente un seísmo, solicitan ahora a la sociedad y a la comunidad cristiana burgalesas que puedan mostrar su solidaridad con el pueblo colombiano. Para ello, se han puesto a disposición varias cuentas bancarias de Cáritas Diocesana de Burgos, donde poder hacer los donativos. Para ello, es necesario hacer constar en el concepto «TERREMOTO COLOMBIA»:
- IBERCAJA ES 15 2085 4801 20 0330341736
- CAIXA ES 87 2100 0097 37 2200203772
- FIARE BANCA ETICA ES 38 1550 0001 28 0001579721
- Bizum: Donar a ONG: Cáritas Burgos, código 00960







