La formación en sensibilización y prevención de la violencia contra menores y personas vulnerables se ha consolidado en 2025 como una de las principales líneas de actuación de la Oficina de Protección de Menores y Personas Vulnerables de la archidiócesis de Burgos. A lo largo del último curso, y tal como recoge en su memoria de actividades, esta Oficina ha promovido acciones dirigidas especialmente a catequistas, sacerdotes, monitores de campamentos y otros agentes de pastoral, con el objetivo de avanzar en la creación de entornos seguros en parroquias, centros pastorales y educativos y actividades diocesanas.
Los cursos, impartidos en gran parte por profesionales de Voluntared, se han desarrollado en distintos puntos de la provincia. Medina de Pomar, Miranda de Ebro y Burgos han acogido varias sesiones, a las que se han sumado formaciones específicas para monitores de campamentos y diversos grupos de pastoral. En total, las acciones formativas organizadas directamente por la Oficina han congregado a 139 participantes, entre catequistas, agentes de pastoral, sacerdotes y monitores de ocio y tiempo libre. A esta cifra habría que añadir otras iniciativas formativas desarrolladas en colaboración con distintas instituciones y delegaciones diocesanas.
Entre ellas destaca la formación ofrecida en el Colegio Círculo de Burgos sobre creación de entornos seguros, iniciada en noviembre y dirigida al profesorado, en la que han participado 60 docentes. La Oficina también se hizo presente en el Encuentro Jubilar de Agentes de Cáritas «Peregrinos de Esperanza», donde se impartió un taller sobre la creación de espacios seguros para menores y adolescentes, así como en jornadas de formación promovidas por el IEME y la Conferencia Episcopal Española.
Pero la actividad de la Oficina en el último curso no se ha limitado a la formación. Durante el año atendió también solicitudes de información relacionadas con situaciones de violencia ajenas a sus competencias, orientando sobre recursos de acompañamiento. Además, se trabajó en la elaboración de un borrador de Guía de responsabilidades y buenas prácticas para coordinadores de campamentos de ocio y tiempo libre, con el propósito de ofrecer criterios comunes de actuación.
Líneas de actuación en el futuro
La memoria plantea reforzar y sistematizar este trabajo en los próximos meses. Entre las propuestas para el curso 2026-2027 figura la creación de un registro que permita conocer qué sacerdotes y catequistas han realizado la formación adecuada en protección de menores y detectar aquellas parroquias con una participación escasa para promover líneas de formación específicas. También se propone establecer un programa de formación permanente, con contenidos diferenciados para nuevos catequistas, creación de entornos seguros y prevención de la violencia en los entornos digitales dirigida a sacerdotes.
Del mismo modo, la Oficina plantea extender la formación a profesores, monitores y participantes en actividades de ocio y tiempo libre, establecer acciones específicas para seminaristas y reforzar el acompañamiento a los sacerdotes. La creación de un posible equipo compartido de bienestar para colegios y parroquias, junto con materiales identificativos y de difusión de la propia Oficina, completan las líneas de trabajo propuestas para seguir avanzando hacia una cultura activa de prevención y protección.






