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Entre los días 24 y 28 de agosto se han celebrado las IX Jornadas de Órgano Barroco Español en el Camino de Santiago, una iniciativa que continúa consolidándose como una importante cita para la formación, el estudio y la difusión de los órganos históricos de esta comarca burgalesa.

En esta novena edición han participado diez alumnos procedentes de distintos puntos de la geografía española, concretamente de Alicante, Barcelona, Madrid, Lugo, Valladolid y Zaragoza, a los que se ha sumado además un participante llegado desde México. Esta diversidad en la procedencia de los alumnos vuelve a poner de manifiesto el creciente interés que despiertan estas Jornadas y la proyección que han alcanzado más allá de nuestra provincia e incluso de nuestras fronteras.

Durante estos días, los participantes han tenido la oportunidad de profundizar en el conocimiento y la interpretación del órgano barroco español, trabajando con algunos de los valiosos instrumentos históricos conservados en la comarca. Las clases de interpretación han estado impartidas por los prestigiosos organistas Juan de la Rubia y Xabier Urtasun, mientras que los seminarios han contado con la participación de Óscar Laguna, Juan de la Rubia y João Vaz.

Las Jornadas han permitido, además, acercarse a la riqueza del patrimonio organístico de las localidades de Castrojeriz, Villaveta, Villasandino, Castrillo Mota de Judíos,  Grijalba e Itero del Castillo, convirtiendo durante estos días el Camino de Santiago a su paso por esta zona de la provincia en un auténtico itinerario musical y cultural. El propio programa de las Jornadas contempla la posibilidad de estudiar y conocer los órganos históricos de estas localidades, muchos de ellos restaurados y conservados gracias al esfuerzo de asociaciones, ayuntamientos y parroquias.

La colaboración, fundamental para hacer posibles las Jornadas

La celebración de esta nueva edición ha sido posible gracias a la colaboración y apoyo de numerosas entidades. Hay que destacar especialmente la implicación de  las  distintas parroquias de la zona, cuya colaboración resulta fundamental para poder desarrollar las actividades y poner en valor los instrumentos históricos que conservan.

Junto a ellas, las IX Jornadas han contado con el patrocinio de la Fundación Círculo Burgos, la Fundación Gutiérrez Manrique, el Ayuntamiento de Castrojeriz y Adeco-Camino, así como con la colaboración de la Asociación de Amigos del Órgano “Antonio de Cabezón”, la Archidiócesis de Burgos y las parroquias de Castrojeriz, Villasandino, Villaveta, Itero del Castillo, Grijalba y Castrillo Mota de Judíos.

La dirección y coordinación de las Jornadas ha corrido a cargo de Diego Crespo, impulsor de una iniciativa que, edición tras edición, continúa trabajando por la recuperación, conservación, conocimiento y difusión de uno de los patrimonios musicales más singulares de nuestra provincia.

Un ciclo de conciertos paralelo por las localidades del entorno

De forma paralela a las Jornadas, se ha desarrollado también el IX Ciclo de Órgano ibérico patrocinado por la Diputación de Burgos, que ha llevado la música a varias de las localidades participantes.

El ciclo comenzó el lunes 24 de agosto en Villaveta, con un concierto inaugural a cargo de Juan de la Rubia. El martes 25, la cita se trasladó a Grijalba, donde actuó Xabier Urtasun; el miércoles 26 fue el turno de Itero del Castillo, con la participación de João Vaz; y el jueves 27, Villasandino acogió el concierto de Saskia Roures. Finalmente, el viernes 28 de agosto, las Jornadas concluyeron en la iglesia de San Juan de Castrojeriz con el tradicional concierto de los alumnos participantes en el curso.

Este ciclo ha permitido que vecinos y visitantes pudieran disfrutar de la sonoridad y singularidad de los órganos históricos en sus propios espacios, contribuyendo así a acercar este patrimonio musical al público y a reforzar el vínculo entre la música, el territorio y el Camino de Santiago.

Las IX Jornadas de Órgano Barroco Español en el Camino de Santiago cierran así una nueva edición marcada por la participación, la calidad del profesorado y la presencia de alumnos llegados desde diferentes lugares de España y del extranjero. Cinco días en los que Castrojeriz y las localidades de su entorno han vuelto a demostrar que su patrimonio organístico constituye un importante atractivo cultural y una riqueza que merece ser conocida, disfrutada y preservada para las futuras generaciones.