La localidad de Belorado ha acogido el sexto de los ‘Encuentros en el Mundo Rural’, una iniciativa impulsada por la archidiócesis de Burgos para reflexionar sobre la realidad de los pueblos y sus desafíos en el marco de su Campaña Diocesana de Doctrina Social de la Iglesia, centrada este año en el mundo rural. En esta ocasión, la jornada, celebrada el viernes, 17 de abril, ha puesto el foco en el Camino de Santiago, definido como la «calle principal» de la provincia por su capacidad de vertebrar territorio, historia y vida.
El encuentro ha sido introducido por el sacerdote Norberto Penagos, director del Secretariado para el Camino de Santiago, y ha continuado con una mesa redonda en la que se han abordado distintas dimensiones de esta ruta milenaria. Jesús Aguirre, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, ha subrayado su importancia histórica y actual como seña de identidad, recordando que «tanto las sedes episcopales de Oca como de Burgos surgen a la vera del camino» y agradeciendo la labor constante de los hospitaleros en los diversos albergues de la provincia.
Desde una perspectiva pastoral, Alejandro Pérez, párroco de Grañón, ha profundizado en el carácter evangelizador del Camino, destacando la implicación de peregrinos, hospitaleros y comunidades locales. Según ha explicado, «hacer el Camino ya te da el sentido espiritual», al tiempo que ha presentado iniciativas como ‘Peregrino, te escucho’.
La jornada ha incorporado también testimonios concretos. José Luis Antón, hospitalero en Tosantos desde 1999, ha afirmado que continúa en este servicio porque «disfruta y recibe más de lo que da». Por su parte, el peregrino Federico Puente ha compartido su experiencia personal: «El Camino me ha convertido, soy otro», asegurando que «el Camino transforma los pueblos por donde pasa y las personas».
El diálogo posterior ha puesto de relieve cómo esta ruta contribuye a sostener la vida en muchos pueblos, generando actividad, población y dinamismo económico. Asimismo, se ha destacado la necesidad de reforzar la red de albergues eclesiales y de valorar el servicio de hospitalidad, muchas veces discreto pero esencial.
Este ciclo de encuentros, que busca iluminar la realidad rural desde la fe y la acción pastoral, continuará el 8 de mayo en Quintanadueñas, donde se abordará la convivencia en los pueblos, especialmente entre antiguos y nuevos vecinos.






