Sor Pilar Avellaneda Ruiz, natural de Melilla, ha sido elegida Abadesa Presidenta de la Congregación Cisterciense durante el XI Capítulo de la institución. La nueva presidenta, que desempeñará esta responsabilidad durante los próximos seis años, estará al frente de los 17 monasterios que integran actualmente la Congregación. Su consagración como abadesa tendrá lugar en los próximos días.
Sor Pilar estudió Psicología y, antes de ingresar en la vida religiosa, trabajó durante seis años en el Hospital de la Cruz Roja de Melilla, donde desarrolló su labor atendiendo a personas drogodependientes. Posteriormente ingresó en el monasterio cisterciense de la Encarnación de Córdoba, donde continúa residiendo en la actualidad.
Su trayectoria dentro de la vida cisterciense ha estado estrechamente vinculada también a la Archidiócesis de Burgos. Durante varios años residió en el Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas, donde ejerció como maestra de novicias de la comunidad. Esta experiencia le permitió acompañar de cerca la formación humana, espiritual y monástica de las jóvenes que se incorporaban a la vida cisterciense, además de participar activamente en la vida de la comunidad.
Hasta su elección como Abadesa Presidenta, Sor Pilar ejercía como secretaria de la Congregación Cisterciense. A esta responsabilidad ha unido una intensa dedicación a la formación, impartiendo clases de Psicología, Espiritualidad y Sagrada Escritura en diferentes cursos y encuentros de la Orden. Su preparación académica y su experiencia en el acompañamiento espiritual y comunitario han marcado una trayectoria caracterizada por la formación y el servicio a la vida monástica.
Es también autora de numerosos trabajos y publicaciones de carácter espiritual y formativo. Entre sus obras se encuentran Sandalias desgastadas, El tesoro escondido en la Escritura, Unción y banquete: encuentros con la belleza de Dios, De la claridad del Sabbat a la luz de la Pascua, La humildad: vivir bajo la mirada de Dios y Al paso de la Carta a los Hebreos. Asimismo, colabora habitualmente en la revista Vida Religiosa.
Con esta elección, la Congregación Cisterciense confía su presidencia a una religiosa con una amplia experiencia en el gobierno y acompañamiento de comunidades, en la formación de religiosas y en el estudio y transmisión de la espiritualidad cisterciense. Desde la Archidiócesis de Burgos se une a la alegría de la comunidad de Las Huelgas y de toda la familia cisterciense por esta nueva responsabilidad, y encomienda a Sor Pilar su servicio al frente de la Congregación, especialmente durante estos próximos seis años.






