TT Ads

El pasado mes de mayo daba comienzo el VII centenario de la fundación del monasterio de Santa Clara de Castrojeriz. Este monasterio celebra el Dominus Fidelis, la ‘Fidelidad de Dios’ que durante 700 años ha logrado vida religiosa en este lugar. En 1326, la incipiente comunidad que vivía en el valle de Tablín, en una finca donada por Alfonso X el Sabio, se trasladaba hasta el actual emplazamiento. Así lo recoge la cuidada página web de la comunidad, estrenada en esa fecha de mayo con una entrevista a la madre superiora Mª Jesús Calvo.

Sin embargo, las religiosas han ido más allá y ahora sorprenden a los visitantes con dos exposiciones integradas en la expresión Dominus Fidelis. En las antiguas instalaciones de los demandaderos se puede seguir su historia, tanto a través de paneles como de vídeo. La sencilla exposición se integra en un espacio recuperado por AJO Arquitectos y Escribano Construcciones con un diseño que permite seguir la traza del inmueble, donde los pilares de madera y las imponentes vigas tienen una relevancia singular. El espacio ha quedado bautizado como ‘Casa de María de Nazaret’ y servirá posteriormente para profundizar en la espiritualidad clariana acogiendo grupos y charlas.

La segunda exposición lleva por título Apostolado y corresponde a los 12 apóstoles pintados por José María Cano entre 2015 y 2021, ahora ubicados en la nave central de la iglesia, junto a las figuras de santa Clara y san Francisco. Los Apóstoles miran al cielo porque todavía recuerdan a Jesús. Son personajes sin símbolos identificativos porque en su cotidianidad expresan su recuerdo del que se proponía como camino, verdad y vida.

Tras los doce retratos está la propia «búsqueda espiritual» del autor, encontrada en doce miradas con rostros incompletos, inspirados en personas de su entorno «en los que veía la personificación de las cualidades de los apóstoles como mensajeros del evangelio». En este Apostolado, el gran protagonista es san Juan (su hijo Daniel), que hace de hilo conductor. Representa la necesidad de dar la vuelta al mundo materialista para retornar a caminos espirituales. En definitiva, el Apostolado es un camino o un proceso de identificación catártica. El instante de belleza de la pintura comunica un humanismo que trasciende la propia vivencia para convertirla en diálogo interior con el personaje retratado. En palabras de Cano, «unos serán más creyentes, otros menos, pero no habrá nadie en su sano juicio que pueda cuestionar que el cristianismo es un humanismo extraordinariamente bello».

El Apostolado de José María Cano estará en Castrojeriz hasta el próximo 1 de septiembre, día en que regresará a la catedral de Toledo, actual depositaria de las obras de arte. La entrada es libre todos los días en horario de 10:00 a 13:30 y de 16:00h a 1900 horas. Ha sido comisariada por Carlos Izquierdo, vicario general de la archidiócesis de Burgos, y para su realización ha contado, aparte de la catedral de Toledo, con el apoyo económico de la Fundación Círculo y del propio José María Cano, siempre en primera línea del proyecto.

El resto de eventos del centenario se puede seguir en la página web. El 11 de agosto, festividad de Santa Clara, contará con la presencia del obispo de Bilbao, mons. Joseba Segura. El 14 de agosto será presentado el libro ‘Un Monasterio en el Camino’, en el que participará la superiora de la comunidad, la madre María Jesús Calvo, y contará con la presencia del prestigioso investigador sobre el Camino de Santiago Paolo Cauchi von Saucken, embajador de Castilla y León para el Año Santo Compostelano 2027.