La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) se ha concentrado en la tarde de este jueves, 28 de mayo, en la plaza de Mío Cid de Burgos para denunciar la siniestralidad laboral y expresar su cercanía a las víctimas y a sus familias tras el último fallecimiento por accidente de trabajo.
La convocatoria ha tenido lugar después de la muerte de Tomás Vicente, de 63 años, vecino de Salas de los Infantes y trabajador de la empresa Ferrovial, que falleció el pasado 4 de mayo a consecuencia de un accidente sufrido mientras trabajaba en las obras de la circunvalación de Valladolid (VA‑20). Con este gesto público, la HOAC ha querido manifestar su dolor y su solidaridad con los familiares, amigos y compañeros del trabajador fallecido.
La concentración se ha enmarcado en la campaña «Cuidar el trabajo, cuidar la vida», desde la que este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos insiste en la necesidad de defender condiciones laborales dignas y promover una cultura del cuidado que sitúe la vida y la salud de las personas por encima de cualquier criterio de productividad. En este contexto, la HOAC ha recordado que la siniestralidad laboral no puede considerarse un hecho aislado ni inevitable, sino una realidad que interpela al conjunto de la sociedad.
Durante el acto se ha subrayado que la siniestralidad laboral no es solo un problema de quienes trabajan directamente en determinados sectores, sino una cuestión que exige el compromiso de administraciones públicas, empresarios, personas trabajadoras, sindicatos, partidos políticos y asociaciones. En el comunicado leído durante la concentración se ha advertido de que las tragedias comienzan cuando el objetivo deja de ser la persona trabajadora y esta pasa a ser tratada como una mera herramienta de producción.
La HOAC ha reivindicado el derecho de todas las personas trabajadoras a entornos laborales seguros y a procesos productivos que no supongan un perjuicio para la salud física y mental. En este sentido, se ha insistido en que los accidentes laborales no son fruto de la mala suerte, sino de decisiones y prioridades que pueden y deben cambiarse. «El trabajo debe ser un lugar donde, además de ganarnos un sueldo para vivir, podamos desarrollar nuestras capacidades y ponerlas al servicio del bien común, no un sitio donde morir», se ha afirmado durante la concentración.
El acto ha concluido con un llamamiento claro a no normalizar esta realidad y a mantener viva la denuncia. Bajo el lema El trabajo es para la vida. ¡Ni un muerto más!, la HOAC ha reiterado su rechazo a la siniestralidad laboral y su compromiso con la defensa de la vida en el ámbito del trabajo.
Durante la concentración también se han recordado algunos datos que ponen de relieve la gravedad de esta lacra social. En España, cada día mueren dos personas en el trabajo y 35 son hospitalizadas a causa de accidentes laborales. En la provincia de Burgos, 15 personas perdieron la vida en accidentes laborales a lo largo de 2025, una cifra que refuerza la urgencia de adoptar medidas eficaces de prevención y protección.
Algunos de los familiares más directos del trabajador fallecido han estado presentes en el acto y han agradecido públicamente el gesto de cercanía y solidaridad mostrado por las personas convocadas. La concentración ha finalizado con el deseo compartido de que no sea necesario volver a reunirse para denunciar nuevas muertes en el trabajo.






