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La catedral de Burgos celebra este 20 de julio el 805 aniversario de la colocación de su primera piedra por el obispo Mauricio y el rey Fernando III el Santo. Con motivo de esta efeméride, Félix José Castro Lara, deán-presidente del Cabildo Metropolitano de Burgos, ha realizado una llamada a vivir esta fecha desde una «memoria agradecida» hacia todas las generaciones que han hecho posible que el templo haya llegado hasta nuestros días como uno de los grandes símbolos de la fe, la cultura y el patrimonio de la ciudad.

 

En una entrevista concedida a COPE Burgos, Castro Lara ha recordado que la historia de la Seo burgalesa es también la historia de «tantas personas que a lo largo de estos 805 años han hecho posible que la Palabra de Dios se siga sembrando». Obispos, sacerdotes, canónigos, fieles, peregrinos y visitantes han contribuido, según ha señalado, a mantener viva la esencia de un templo que continúa siendo referencia para la archidiócesis y para la Iglesia universal.

«Lo primero que tenemos que hacer al recordar es tener una memoria agradecida a tantas personas que han hecho posible esta belleza de Catedral que tenemos», ha afirmado.

Cuatro dimensiones que siguen vigentes

Al reflexionar sobre el significado actual de la catedral de Burgos, el deán ha resumido su misión en cuatro conceptos: «Cátedra, Culto, Caridad y Cultura». A su juicio, estos pilares explican tanto el origen del templo como su papel en la sociedad actual.

 

«Lo que fue la esencia y el motivo por el cual se construyó una catedral para dar culto al Señor es lo que ha sido y sigue siendo la esencia de la Catedral», ha explicado. En este sentido, ha subrayado que la liturgia y la evangelización continúan siendo el corazón de la actividad catedralicia, aunque inseparables de su dimensión cultural y social.

 

Patrimonio cuidado para el futuro

Entre los proyectos actualmente en marcha, Castro Lara ha destacado la restauración del sepulcro de Fuentepelayo, una intervención destinada a frenar el deterioro causado por las humedades en esta obra realizada en piedra de Briviesca, más vulnerable a la humedad que la de Hontoria, con la que está realizada la mayor parte del templo.

 

Las actuaciones han permitido eliminar el origen de las filtraciones y detener el proceso de degradación. Aunque los daños sufridos no pueden revertirse por completo, el Cabildo considera que la intervención garantizará la conservación futura del monumento funerario. Durante los trabajos, además, han aparecido restos óseos cuya datación e identificación están siendo estudiadas.

 

Junto a esta actuación, la institución trabaja ya en otro importante proyecto: la restauración de la policromía de la Sacristía Mayor, afectada por problemas de ventilación y humedad. El objetivo es iniciar las obras en los próximos meses para evitar nuevos deterioros.

 

El deán ha destacado que estas intervenciones responden a una filosofía de mantenimiento constante. «Lo que se coge a tiempo evita males mayores y gastos innecesarios», ha señalado, mostrando su satisfacción por el buen estado general de conservación de la catedral de Burgos.

 

El éxito de Piedras Vivas

Uno de los proyectos que más satisfacción está proporcionando al Cabildo es el programa Piedras Vivas, creado para implicar al tejido empresarial burgalés en iniciativas solidarias impulsadas desde la Catedral.

 

Según ha explicado Castro Lara, cerca de un centenar de empresas se han sumado ya a esta propuesta, cuyos fondos se destinan a proyectos de Cáritas, misiones y conservación del patrimonio religioso de la archidiócesis.

 

Gracias a esta iniciativa se han logrado 150.000 euros que se distribuirán entre diez proyectos seleccionados, entre ellos diversas acciones misioneras en África, programas sociales de Cáritas y ayudas para la restauración de iglesias. «Lo que me ilusiona es que los empresarios se sienten solidarios, partícipes y miembros de la Catedral», ha destacado.

 

Cultura al servicio de la evangelización

El deán también ha defendido la intensa actividad cultural desarrollada por la catedral de Burgos en los últimos años, con exposiciones de primer nivel dedicadas a artistas como Sorolla o Picasso, además de ciclos de conferencias, una amplia programación musical y la renovación de Stella: Lux Regina, la visita nocturna al templo.

 

Lejos de considerar la cultura como un elemento añadido, ha afirmado que forma parte de la propia misión evangelizadora de la Iglesia. «La evangelización no puede ser si no está inmersa en la cultura de cada momento concreto», ha señalado. En este contexto, ha avanzado que el templo acogerá una nueva exposición a partir del próximo otoño, fruto de la colaboración con una fundación bancaria.

 

También ha valorado positivamente la acogida de las puertas esculpidas por Antonio López. Tras la llegada de la obra al Museo de la Catedral, miles de visitantes han podido contemplarla de cerca. «La catedral de Burgos ha hecho una adquisición patrimonial impresionante al tener la gran obra de un gran artista como es Antonio López», ha asegurado.

 

Al cumplirse 805 años de su fundación, Castro Lara ha concluido insistiendo en que el verdadero patrimonio de la Catedral son las personas que la mantienen viva cada día. Voluntarios, trabajadores, canónigos y fieles forman parte de una historia que continúa escribiéndose siglo tras siglo en torno al principal templo de la archidiócesis burgalesa.