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El pasado 18 de abril se celebró en Madrid el IV Encuentro de Responsables Diocesanos para las Personas con Discapacidad, organizado por la Conferencia Episcopal Española a través de su Comisión para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado. Bajo el lema Unidos en la alegría de Jesús, la jornada puso de manifiesto, una vez más, el compromiso creciente de la Iglesia con la inclusión y la atención a la diversidad.

 

El encuentro contó con diversas intervenciones que invitaron a la reflexión y al compromiso. Pedro Pablo Herráis Domingo, presidente de la Fundación Ámbitos, después de un curioso y sugerente itinerario personal, bíblico y filosófico, valoró el teatro como herramienta capaz de rescatar una realidad a veces oculta en cierto tipo de discapacidades. Nos dejó como mensaje claro que la «piedra angular» de una comunidad dinámica, unida y alegre está en la vivencia de Mateo 25.

 

Por su parte, María Ángeles Almacellas, directora de CinemaNet-Madrid, centró su intervención en el cuidado de la fragilidad humana a través del cine, y animó a los asistentes a familiarizarse con el séptimo arte como herramienta educativa. Asimismo, destacó la importancia de evitar la improvisación y ofreció pautas prácticas para seleccionar y trabajar adecuadamente las películas en contextos formativos y educativos.

 

Como siempre en estos encuentros, la mesa de testimonios fue de lo mejor valorado por los participantes, porque se les pone rostro y vida a personas que, en este caso, viven la discapacidad personal o de algún familiar, desde la alegría que les da la cercanía de Jesús.

 

La jornada se desarrolló en un ambiente cercano y positivo, favorecido por la buena sintonía entre organizadores y participantes. Este clima facilitó un intercambio abierto de experiencias, inquietudes y materiales, al tiempo que fortaleció los lazos entre quienes, desde distintas diócesis, trabajan por una sociedad más inclusiva.

 

Este tipo de iniciativas se consolida como un valioso espacio de encuentro y participación, donde convergen diversas sensibilidades presentes tanto en la Iglesia como en la sociedad. Además, se han convertido en un punto de referencia y apoyo mutuo para entidades y grupos implicados en el ámbito de la discapacidad.

 

Cabe destacar que, año tras año, aumenta el número de diócesis que se suman a esta jornada, y enriquecen el encuentro con nuevas perspectivas. Este crecimiento es reflejo de la sensibilidad y el compromiso de la Iglesia en este ámbito.

 

Al finalizar el encuentro, los participantes regresaron a sus diócesis con renovada motivación y el deseo de seguir impulsando espacios como este: lugares para encontrarse, formarse y compartir. El objetivo es afrontar juntos los retos cotidianos con esperanza y espíritu de colaboración.