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La Delegación para la Piedad Popular y las Cofradías de la archidiócesis de Burgos ha celebrado el XXVI Encuentro Diocesano de Cofradías y Hermandades, que ha tenido lugar en Gumiel de Izán. El Encuentro se ha celebrado en la villa a petición de la Cofradía de la Esclavitud y el Santo Sepulcro de la propia localidad, que este año celebra los 300 años de su creación (1726). Con ella, también colaboraron las otras 3 cofradías que actualmente existen Gumiel de Izán: la de la Santa Cruz, fundada en 1680; la de Santo Domingo de Guzmán, en 1713; y la de San Antonio de Padua, en1824.

 

El Encuentro, que ha tenido una presencia considerable de cofrades, además de contar con una proyección donde se presentaron las cofradías locales y una explicación de su gran templo, ha llevado a cabo una procesión con los estandartes de las cofradías, en la que se portó la imagen de Santo Domingo de Guzmán, patrono de la provincia, actuando en ella la banda de tambores y cornetas de Jesús Camino del Calvario, de Aranda.

 

Llegados a la iglesia, y antes de comenzar la celebración eucarística en el interior de su magnífico templo —conocido popularmente como ‘la Petra castellana—, los cofrades de la Esclavitud y Santo Sepulcro han representado el acto más sobresaliente que tiene la villa gomellana en su Semana Santa: el Descendimiento de la Cruz, que ha sido seguido con gran devoción por todos los presentes.

 

Inmediatamente después ha comenzado la misa, que ha presidido Mons. Raúl Berzosa, obispo emérito de Ciudad Rodrigo. En su homilía, el prelado arandino ha recordado a los cofrades que son «la fe con sabor a pueblo», y les ha pedido que se distingan por cuatro realidades: amor apasionado a Jesucristo, identidad eclesial, formación cristiana y comunión que lleve a la práctica de la caridad; en ella, también ha destacado el coro parroquial, que ha interpretado la Misa Castellana.

Antes de finalizar la celebración, las cofradías han entregado al delegado diocesano para la Piedad Popular y las Cofradías, Lucinio Ramos, un cuadro conmemorativo con el que le homenajeaban por sus bodas de oro como sacerdote, dando «gracias a Dios por estos 50 años de sacerdocio, marcados por el servicio, la humildad y el amor al Evangelio».

 

El Encuentro ha concluido con una comida de Hermandad, donde 250 comensales disfrutaron de la mesa en armonía y fraternidad. La jornada, que ha destacado por su magnífica preparación, ha sido amenizada por el grupo de jotas ‘el Puerro’ de Gumiel de Izán, llenando de su música y sus bailes las calles de la villa gomellana.