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La comunidad parroquial de Peñaranda de Duero ha comenzado a implicarse en la iniciativa que la Fundación Ars Burgensis desarrolla a través del proyecto Ars Museorum, en el que está incluida la excolegiata de la localidad, contando con la colaboración de la parroquia de Santa Ana y del Ayuntamiento peñarandino. Los primeros pasos en los que ya se ha implicado un nutrido grupo de personas han comenzado tras la celebración de una reunión abierta al pueblo en la que se han presentado los objetivos del proyecto y se han establecido algunas primeras acciones en las que las personas del pueblo interesadas puedas participar.

 

El encuentro permitió dar a conocer un proyecto que busca dinamizar y potenciar el ya de por sí valioso patrimonio que es y alberga la excolegiata de Santa Ana. Situado en la Plaza Mayor de Peñaranda de Duero, el templo fue construido entre los siglos XVI y XVII y constituye una de las obras más destacadas del Renacimiento burgalés, con un diseño atribuido a Rodrigo Gil de Hontañón y un importante patrimonio artístico en su interior.

 

La celebración de este encuentro se tradujo ya en algunos compromisos concretos a los que ha comenzado a apuntarse personal voluntario. En primer lugar, se elaboró un calendario semanal para que dos personas voluntarias abran cada día la excolegiata con la finalidad de ventilarla, una medida sencilla que contribuirá a su conservación mientras avanzan las distintas actuaciones previstas.

 

También se estudió la puesta en marcha de un crowdfunding para impulsar los trabajos de restauración que necesita el templo, así como la organización de distintas actividades culturales durante el verano.

 

La reunión contó con la colaboración del grupo de jotas La Cantamora, que ha mostrado públicamente su apoyo a la iniciativa, destacando la importancia de conservar el patrimonio como una forma de preservar también la historia, las tradiciones y la identidad de Peñaranda de Duero.

 

«La finalidad es unir fuerzas y trabajar conjuntamente como pueblo. Reunir a la gente en torno a un mismo proyecto que nos ilusione, que nos entusiasme», explica el párroco, Eugenio Castejón Jiménez. Para el sacerdote, la iniciativa aspira a que la recuperación del templo tenga también una dimensión comunitaria y espiritual. «La finalidad es revitalizar un patrimonio y también revitalizar un espíritu. Van de la mano». En este sentido, añade que «embellecer una iglesia es también darle la posibilidad a las personas de entrar en un contacto con la trascendencia». Para ello también se utilizarán las redes sociales, para dar visibilidad a las acciones que se vayan realizando y al propio proyecto de revitalización de la excolegiata peñarandina.