El papa León XIV, en diversos momentos del acto que tuvo lugar en el Bernabéu, a bordo del papamóvil de Greenmowers, que ahora se expone en la parroquia de San Lorenzo el Real de Burgos. | Fotografías cortesía de conelpapa.es. Autores: Fotos 2, 3, 5 y 6: A. Pérez Meca/Europa Press; fotos 4 y 7: Sergio López de Toro Fernández; foto 8: Luis Magán.
La parroquia de San Lorenzo el Real, en el centro de Burgos, se ha convertido en el aparcamiento improvisado de uno de los vehículos más especiales que tiene el parque móvil burgalés. Hablamos del histórico papamóvil empleado por el papa León XIV durante su viaje apostólico a España a comienzos del mes de junio, que fue fabricado y adaptado para este cometido por la empresa burgalesa Greenmowers. El vehículo puede visitarse desde este jueves, 25 de junio, hasta el próximo lunes, 6 de julio.
En concreto, el vehículo que la parroquia burgalesa expone en una de sus capillas laterales, sobre una alfombra azul y convenientemente balizado, es el que León XIV empleó el pasado lunes, 8 de junio, para moverse por el interior del estadio Santiago Bernabéu, en el acto que tuvo junto a la comunidad diocesana de Madrid.
«Que la visita del Papa no caiga en el olvido»
En la parroquia de San Lorenzo ya se han podido ver las primeras colas para ver, tocar e incluso sentarse al volante del vehículo. Enrique Ybáñez, uno de los párrocos, explica que fue la propia empresa la que se puso en contacto con la parroquia «para encontrar un lugar donde exponer el pequeño papamóvil en Burgos. Así que, como la parroquia de San Lorenzo tiene un lugar privilegiado y el espacio era suficiente, pudimos ofrecer este lugar para que los burgaleses puedan conocerlo de cerca».
«El objetivo fundamental es que la visita del Papa no caiga en el olvido, sino que, tanto a los que pudimos estar allí como a los que lo vieron por la televisión, nos remueva por dentro y nos pueda permitir revivir aquella experiencia, recordar las palabras del Papa, sus enseñanzas… de alguna manera, tratamos de acercar lo vivido en Madrid a nuestras calles de Burgos con este recuerdo».
Ybáñez afirma que la exposición de este vehículo tiene una clara finalidad pastoral: «No queremos que lo que se vivió en Madrid se olvide, por eso esperamos que esto pueda seguir alargando el deseo de profundizar en todo lo que el Papa nos dejó en sus mensajes, y en las experiencias que se han vivido durante la semana que estuvo con nosotros».
Para el sacerdote burgalés, el viaje apostólico de León XIV nos deja dos mensajes. «Por un lado, la juventud de un Papa con una capacidad de trabajo, con una capacidad de oración, con un deseo de hablar de Jesús y de mostrar el Evangelio que nos ha conmovido, con una humanidad y con una profundidad muy grandes, y eso nos ha llegado a todos al corazón, llenándonos de esperanza», asegura.
«Pero, en la otra cara de la moneda, hemos descubierto una Iglesia en España que también ha estado a la altura y ha sabido responder, que está muy viva y que, con mucha evidencia, ha madurado mucho durante los últimos años, algo que se ha visto en todas las calles y en todos los actos y que se ha traducido en una acogida descomunal como la que se ha vivido en nuestra tierra», concluye Ybáñez.
«La prioridad absoluta era la seguridad»
Este papamóvil made in Burgos no es otra cosa que un buggy eléctrico de la marca estadounidense Ezgo, como los destinado habitualmente a campos de golf, mantenimiento de jardines, resorts, hoteles o grandes complejos turísticos. Eso sí, el vehículo fue adaptado específicamente por Greenmowers para garantizar la máxima seguridad y comodidad al Pontífice durante los aproximadamente 800 metros de trayecto que recorrió sobre él.
Como explicaba a Archiburgos Alberto Ruiz, director comercial de Greenmowers para España y Portugal, el encargo llegó aproximadamente un mes antes del histórico viaje, y ha supuesto un importante reto técnico para la empresa, con sedes en Ayamonte, Alicante, Barcelona y Estepona, además de servicio técnico propio en Madrid, Baleares, Canarias y Portugal.
«Siempre hemos tenido claro que la prioridad absoluta era la seguridad». De ahí que han estudiado cómo adaptar la estructura del vehículo y diseñar «una plataforma específica anclada directamente al chasis mediante tubos de acero reforzados para garantizar la máxima fiabilidad», señala. Y no solo, ya que, estéticamente, el vehículo también debía cumplir unos estándares marcados desde la Santa Sede respecto al uso de colores y medidas y el escudo papal que luce en la carrocería.






