FRATER Burgos ha celebrado el 81 aniversario de la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad (FRATER) con dos actos que han combinado la dimensión internacional del movimiento y la reivindicación local. La conmemoración ha puesto de relieve la trayectoria de esta entidad presente hoy en 33 países y su compromiso con la dignidad de las personas enfermas y con discapacidad.
El primero de los encuentros se ha desarrollado el 17 de junio, fecha en la que se ha recordado el origen de la Fraternidad. En esa jornada, alrededor de 200 personas de distintos países se han unido en un encuentro online en el que han compartido oración, testimonios y agradecimiento. La cita ha servido para constatar el impacto de FRATER en la vida de muchas personas, así como su vigencia en el contexto actual.
Dos días más tarde, el 19 de junio, FRATER Burgos se ha concentrado junto al Ayuntamiento de la ciudad para dar visibilidad a su labor y reivindicar mejoras en el ámbito social. Durante este acto, los participantes han defendido la necesidad de «servicios sociales con profesionales cualificados, con contratos garantistas, con los recursos necesarios» y han reclamado también «residencias públicas para personas con discapacidad severa».
En la concentración se ha leído el comunicado elaborado con motivo del aniversario, un texto que ha recordado los orígenes de la Fraternidad y su expansión internacional. En él se ha subrayado que este movimiento nació en 1945 en la diócesis francesa de Verdún, al término de la Segunda Guerra Mundial, a partir de la experiencia impulsada por el padre François en el santuario de Benoîte-Vaux. Aquella iniciativa, protagonizada por un grupo de jóvenes con discapacidad que comenzaron a visitar a otras personas enfermas, supuso un cambio de perspectiva: «Se empezaron a sentir protagonistas en la sociedad y en la Iglesia», generando vínculos de apoyo, amistad y acompañamiento.
El comunicado también ha querido actualizar el mensaje fundacional de FRATER, recogido en la expresión evangélica: «levántate, toma tu camilla y anda», y en la convicción de que «nuestras capacidades superan nuestras limitaciones». Este espíritu, según ha recordado FRATER Burgos, sigue animando la vida del movimiento en la actualidad.
Asimismo, se ha hecho referencia al contexto global en el que vive hoy la humanidad, marcado por conflictos armados, desigualdades crecientes y un debilitamiento de los derechos de las personas más vulnerables. En este sentido, se ha recordado que las personas con discapacidad representan el 15 por ciento de la población mundial —unos 1.300 millones—, siendo consideradas por Naciones Unidas como «la mayor minoría del mundo actual».
En el texto, los miembros de FRATER han reivindicado para la ciudad de Burgos algunas necesidades consideradas «prioritarias» para el movimiento, tales como «seguir eliminando barreras arquitectónicas y mantenerlas en buen estado», «servicio de ayuda a domicilio con personal adecuado a este trabajo, donde se cuiden sus derechos laborales y se atiendan las necesidades de los usuarios», y «residencias públicas para personas con discapacidad severa, con los recursos necesarios para que desarrollen sus objetivos».
En el ámbito eclesial, el texto ha destacado la voluntad de FRATER de seguir colaborando en la construcción de una Iglesia sinodal, en proceso de cambio y conversión, y de contribuir a la promoción de sociedades más inclusivas. En este camino, el movimiento ha expresado su reconocimiento a otras asociaciones y colectivos que trabajan por la dignidad de las personas con discapacidad, con quienes se siente «compañeras y compañeros de camino».
La celebración del 81 aniversario ha concluido reafirmando el compromiso de FRATER Burgos con su misión, inspirada en el Evangelio: seguir extendiendo «Su Reino de amor, de justicia, de paz y de fraternidad», promoviendo una convivencia en la que todas las personas sean protagonistas.






