El pasado viernes, la iglesia de San Pedro de Medina de Pomar se convirtió en el escenario de una jornada solidaria y festiva con motivo de la campaña de Cáritas, celebrada este año bajo el elocuente lema Elige amar, elige comunidad. El evento logró reunir a numerosos vecinos en un ambiente de celebración, compromiso y sensibilización social.
Las actividades comenzaron por la tarde con una propuesta dedicada a los más pequeños: un taller infantil de pintura de tote bags (bolsas de tela). A través de la creatividad y el juego, los niños de la localidad pudieron plasmar sus propios diseños, acercándose de una manera lúdica a los valores de compartir y cuidar del prójimo que promueve la entidad.
El plato fuerte de la jornada fue el concierto del Coro de Familias Santa Cruz, cuyas voces llenaron el templo de emoción y esperanza con temas como el himno oficial para la visita del papa León XIV a España Alzad la mirada.
Sin embargo, la cita musical fue mucho más que un recital. Entre canción y canción, las trabajadoras de Cáritas Merindades tomaron la palabra para compartir con los asistentes el día a día de su labor, desgranando detalladamente los proyectos clave que desarrollan durante todo el curso en la comarca.
En concreto, explicaron el impacto de sus siete grandes líneas de actuación: el Programa de Acogida, el Programa de Infancia, las Clases de Castellano, el Programa de Mayores, la iniciativa textil Arropa, el proyecto de Comunidades Acogedoras y el Itinerario Social para el Carnet de Conducir, una herramienta fundamental para favorecer la autonomía y la inserción laboral en el entorno rural.
El broche de oro al encuentro lo puso el delegado arciprestal de Cáritas Diocesana de Burgos y párroco de Villarcayo, Juan Miguel Gutiérrez, quien cerró el concierto con un emotivo mensaje en sintonía con el lema de la campaña. Gutiérrez lanzó una invitación a la acción, animando a todos los presentes a «empezar a cambiar el mundo haciéndolo con el que tenemos al lado», recordando el valor de los pequeños gestos cotidianos y de la proximidad en la construcción de una comunidad más justa.
Desde Cáritas Merindades han querido agradecer la generosa respuesta de la comunidad de Medina de Pomar, así como la implicación del Coro de Familias Santa Cruz. Una vez más, la música y la solidaridad se dieron la mano para demostrar que, cuando se elige amar y se elige hacer comunidad, se transforman vidas.






