La ciudad de Aranda de Duero vuelve a prepararse para acoger una nueva edición del Encuentro de Naciones, una iniciativa que desde hace casi dos décadas ha promovido la convivencia intercultural en la Ribera del Duero. La Comisión de Pastoral para las Migraciones y la Movilidad Humana del arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán ha organizado el XVII Encuentro de Naciones, que se celebrará el próximo sábado, 13 de junio, con el objetivo de favorecer el conocimiento mutuo entre personas de distintos países y estrechar lazos entre las comunidades presentes en la comarca.
Este Encuentro de Naciones ha consolidado una trayectoria de 19 años, en los que solo se ha visto interrumpido con motivo de la pandemia. A lo largo de este tiempo, se ha convertido en una de las citas más significativas para visibilizar la riqueza cultural y social de la población migrante en Aranda y su entorno, fomentando un espacio de convivencia abierto a toda la ciudadanía.
Como novedad, el Encuentro de Naciones ha cambiado de sede respecto a ediciones anteriores, que se habían celebrado en el colegio Dominicas. En esta ocasión, el evento tendrá lugar en la Residencia Sagrada Familia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Los organizadores han destacado especialmente la invitación a los familiares de las personas mayores residentes, aunque la actividad permanece abierta a cualquier persona interesada, independientemente de su edad o procedencia.
En esta edición, el hilo conductor del Encuentro de Naciones serán las fiestas tradicionales de cada país, que se presentarán a través de imágenes, permitiendo a los asistentes conocer celebraciones emblemáticas de distintos lugares del mundo sin salir de Aranda.
El programa del Encuentro de Naciones arrancará a las 17:00h con una propuesta variada que combina cultura, encuentro y celebración. Durante la jornada, se han previsto puestos representativos de distintos países donde se mostrarán artesanías, costumbres y elementos identitarios de cada nación participante. Además, el encuentro incluirá un momento de oración, así como la presentación de los países presentes.
Uno de los aspectos más valorados del Encuentro de Naciones en sus diversas ediciones ha sido la degustación de bocaditos y bebidas típicas, una oportunidad para acercarse a la gastronomía de diferentes culturas presentes en la ciudad, que este año también se repetirá. La música y el folclore también ocupan un lugar destacado en la programación, con actuaciones que reflejan la diversidad cultural de los participantes. Para los más pequeños, se ha dispuesto una piñata, que añade un componente festivo y familiar a la jornada.
Un total de diez países han confirmado su participación activa en el Encuentro de Naciones, instalando puestos representativos: Colombia, Honduras, Venezuela, Argentina, Senegal, Chile, Perú, Ecuador, Marruecos y España. Esta diversidad pone de manifiesto la pluralidad cultural de la Ribera del Duero y el compromiso de la Pastoral de Migraciones con la integración y el diálogo intercultural.
Con esta nueva edición, el Encuentro de Naciones reafirma su vocación de ser un espacio de acogida, convivencia y enriquecimiento mutuo, donde la diversidad se presenta como una oportunidad para construir comunidad.






